El término Reconciliación abarca un concepto fundamental en la fe católica, refiriéndose a la restauración de la relación rota entre Dios y la humanidad, y entre los seres humanos entre sí, a causa del pecado1. En particular, se utiliza para designar el Sacramento de la Penitencia, que también recibe otros nombres significativos1:
Sacramento de la Conversión: Porque realiza sacramentalmente la llamada de Jesús a la conversión, el retorno al Padre del que uno se ha alejado por el pecado2.
Sacramento de la Penitencia: Porque consagra un proceso personal y eclesial de conversión, arrepentimiento y satisfacción del cristiano pecador3.
Sacramento de la Confesión: Ya que la confesión o manifestación de los pecados al sacerdote es un elemento esencial. En un sentido más profundo, es también una «confesión» –reconocimiento y alabanza– de la santidad de Dios y de su misericordia hacia el hombre pecador1.
Sacramento del Perdón: Porque por la absolución sacramental del sacerdote, Dios concede al penitente «el perdón y la paz»1.
Sacramento de la Reconciliación: Porque otorga al pecador el amor de Dios que reconcilia, invitando a «¡Reconciliaos con Dios!»1. Quien vive del amor misericordioso de Dios está dispuesto a responder a la llamada del Señor: «Ve primero a reconciliarte con tu hermano»1.
