La enseñanza católica también enfatiza el respeto por la creación de Dios, entendiendo que la naturaleza no es una realidad sagrada o divina que el hombre deba dejar intacta, sino que posee su propia bondad y perfección,.
Mayordomía y Cuidado Responsable
El hombre, creado a imagen de Dios, ha recibido el mandato de dominar la tierra. Sin embargo, este dominio debe ejercerse de manera que sirva verdaderamente a la familia humana, con responsabilidad y cuidado. La explotación de las riquezas de la naturaleza debe tener en cuenta no solo las necesidades inmediatas, sino también las de las generaciones futuras.
El Papa Francisco, en Laudato Si', subraya que los demás seres vivos tienen un valor propio a los ojos de Dios y que, por su mera existencia, lo bendicen y le dan gloria. La Iglesia critica un antropocentrismo distorsionado que subordina completamente a otras criaturas al bien de los seres humanos, como si no tuvieran valor en sí mismas.
Consecuencias de la Falta de Respeto a la Creación
La falta de respeto por las leyes de la naturaleza y la desaparición del sentido del valor de la vida tienen consecuencias desastrosas para los seres humanos y su medio ambiente,. La destrucción ambiental es un signo de un verdadero desprecio por el hombre cuando los intereses de la ciencia o económicos prevalecen sobre el bien de la persona y de las sociedades.
La Iglesia llama a una conversión ecológica, que implica proteger la ecología humana y dejar un ambiente que se ajuste lo más posible al plan del Creador para las generaciones futuras. El cuidado de la creación es un deber de la fe y una señal de preocupación por todos los pueblos, especialmente por los pobres, que son los que más sufren los efectos de los ataques al medio ambiente.
Distinción entre Respeto y Reverencia por la Creación
Es importante distinguir entre el respeto y la reverencia al hablar de las criaturas no racionales. Si bien se debe mostrar respeto por la creación en virtud de la excelencia limitada que poseen las criaturas no racionales como obras de Dios, la reverencia en el sentido de latría está reservada exclusivamente a Dios,. Extender la palabra «reverencia» a las criaturas no racionales puede llevar a una mentalidad que diviniza la tierra, lo cual no está en consonancia con la jerarquía establecida por Dios.
Sin embargo, el amor a Dios Creador nos lleva a respetar su creación y a tratar el medio ambiente de manera responsable. El respeto por la creación se manifiesta en una actitud protectora hacia la naturaleza y en la preservación de los recursos naturales.