La celebración solemne del Bautismo forma parte de la vida litúrgica de la Iglesia y congrega a la comunidad cristiana. Padres, padrinos, familiares, amigos y otros miembros de la comunidad participan en la acogida del nuevo bautizado y manifiestan la fe común de la Iglesia.
El rito suele incluir los siguientes momentos:
Acogida y petición del Bautismo
La celebración comienza con la acogida del candidato, de sus padres y de los padrinos. En el Bautismo de un niño, los padres expresan su deseo de que reciba el sacramento y asumen el compromiso de educarlo en la fe. En el Bautismo de un adulto, el propio candidato manifiesta su voluntad de seguir a Cristo y de incorporarse a la Iglesia.
Anuncio de la Palabra de Dios
La proclamación bíblica ilumina el sentido del sacramento y muestra la continuidad entre la historia de la salvación y el Bautismo cristiano. La preparación bautismal de los adultos incluye la evangelización y la instrucción en las verdades fundamentales de la fe.,
Exorcismo y unción prebautismal
La liturgia puede incluir oraciones de liberación del pecado y una unción prebautismal. Estos signos expresan que el candidato necesita la gracia de Cristo para abandonar el dominio del pecado y comenzar una vida nueva.
Profesión de fe
Antes del Bautismo, los adultos, los padres y los padrinos -en nombre del niño- renuncian al pecado y profesan la fe de la Iglesia. Esta profesión manifiesta la respuesta humana a la gracia recibida de Dios.
Bendición del agua
El ministro bendice el agua destinada al Bautismo y pide que Dios actúe mediante este signo sacramental. La bendición relaciona el agua bautismal con las grandes intervenciones salvíficas de Dios narradas en la Escritura.
Administración del Bautismo
El ministro derrama agua sobre la cabeza del candidato o lo sumerge en ella mientras pronuncia la fórmula trinitaria. Este momento constituye el centro sacramental de toda la celebración.
Unción con el santo crisma
Después del Bautismo, la unción con el santo crisma expresa la consagración del bautizado y su participación en la dignidad sacerdotal, profética y real de Cristo. En las Iglesias orientales, la unción con el crisma suele formar parte de la misma celebración de la iniciación y queda vinculada al sacramento de la Crismación.
Vestidura blanca
La vestidura blanca simboliza la vida nueva recibida en Cristo y la dignidad del bautizado. También recuerda el compromiso de conservar la gracia bautismal y vivir conforme al Evangelio.
Cirio encendido
El cirio bautismal, encendido en el cirio pascual, representa la luz de Cristo. Los padres y padrinos reciben la responsabilidad de ayudar al niño a caminar en esa luz mediante la educación cristiana.
Oración del Señor y bendición final
La celebración concluye con el Padrenuestro, oración propia de quienes han renacido como hijos de Dios, y con la bendición de los bautizados y de sus familias.