Antecedentes del Concilio Vaticano II
El Concilio se convocó para «impulsar la vida cristiana y adaptar las instituciones a los tiempos modernos»2. Dentro de este marco, la reforma litúrgica se consideró esencial para revitalizar la fe de los fieles.
Promulgación y recepción inicial
La Constitución fue aprobada con 2 147 votos a favor y 4 en contra, recibiendo un amplio apoyo incluso de obispos conservadores3. Su promulgación fue celebrada con prolongados aplausos, marcando el inicio de una nueva era litúrgica4.

