El papa Francisco modificó la estructura interna de la Congregación para la Doctrina de la Fe mediante la carta apostólica en forma de motu proprio Fidem servare, de 11 de febrero de 2022. La reforma estableció dos secciones diferenciadas: la Sección Doctrinal y la Sección Disciplinar, cada una coordinada por un secretario y vinculada al prefecto mediante una organización propia.
Sección Doctrinal
La Sección Doctrinal atiende las materias relacionadas con la promoción y protección de la doctrina de la fe y de la moral. También impulsa estudios destinados a profundizar en la comprensión y transmisión de la fe al servicio de la evangelización.
Entre sus funciones principales figuran:
- Examinar documentos que otros dicasterios de la Curia romana proyectan publicar.
- Estudiar escritos y opiniones problemáticos para la recta doctrina.
- Dialogar con sus autores.
- Proponer las medidas adecuadas para corregir los errores.
- Analizar cuestiones relacionadas con los ordinariatos personales previstos por Anglicanorum coetibus.
- Examinar asuntos relativos al privilegium fidei mediante la Oficina Matrimonial.
El privilegium fidei alude a determinadas situaciones matrimoniales en las que la defensa de la fe constituye un elemento jurídico relevante. La Oficina Matrimonial estudia estas cuestiones tanto desde el punto de vista jurídico como desde el análisis de los hechos concretos.
La Sección Doctrinal representa la dimensión principalmente teológica y pastoral del actual organismo. Su tarea no se reduce a identificar errores, sino que busca favorecer la inteligencia de la fe ante los interrogantes planteados por las ciencias, la cultura y la evolución de la sociedad.
Sección Disciplinar
La Sección Disciplinar trata los delitos reservados al dicasterio y los juzga mediante la jurisdicción del Tribunal Supremo Apostólico establecido en su seno. Su misión consiste en preparar y aplicar los procedimientos previstos por el derecho canónico, para garantizar una correcta administración de justicia.
Esta sección interviene en las distintas fases e instancias previstas para las causas disciplinarias, entre ellas:
La Sección Disciplinar también promueve iniciativas de formación para ordinarios y profesionales del derecho canónico. Estas actividades pretenden favorecer una interpretación y aplicación correctas de las normas relativas a los delitos reservados a la Santa Sede.
La distinción entre ambas secciones no crea dos organismos independientes. Las dos forman parte del mismo dicasterio y actúan bajo la autoridad del prefecto. La separación permite ordenar mejor dos tareas relacionadas, pero diferentes: la promoción y tutela doctrinal y la administración de justicia en materia penal canónica.