Samaria
Samaria es una región histórica y una antigua ciudad bíblica ubicada en el centro de la actual Cisjordania, que jugó un papel fundamental en la historia del pueblo de Israel según la Sagrada Escritura. Capital del Reino del Norte tras la división del reino unificado, Samaria fue testigo de la idolatría que llevó al exilio asirio y del sincretismo religioso de sus habitantes. En el Nuevo Testamento, representa el terreno de la primera evangelización exitosa fuera de Jerusalén, simbolizando la expansión universal del mensaje cristiano. Desde la perspectiva católica, Samaria ilustra lecciones sobre la infidelidad a Dios, la misericordia divina y la llamada a la conversión plena mediante la imposición de manos apostólica.1,2,3
Tabla de contenido
Geografía y etimología
Samaria se sitúa en una colina fértil en el corazón de la región montañosa de Efraín, a unos 13 kilómetros al noroeste de Siquem (actual Nablus). Su posición estratégica la convertía en un enclave defensivo natural, rodeado de valles y accesible por caminos comerciales clave entre el norte y el sur de Canaán.
El nombre Samaria (en hebreo Šōmərôn) deriva probablemente de šōmer, que significa «vigilar» o «guardia», aludiendo a su rol como atalaya. Fue adquirida por el rey Omri de un propietario llamado Semer, quien le dio su nombre.3 En la tradición bíblica, esta ubicación evoca la «cabeza de Efraín» mencionada por el profeta Isaías, simbolizando el poder político del reino septentrional.4
Samaria en el Antiguo Testamento
Fundación de la ciudad
La ciudad de Samaria fue fundada en el siglo IX a. C. por Omri, rey de Israel, quien la compró por dos talentos de plata a Semer y la fortificó como nueva capital, abandonando Tirsá. Este acto marcó un intento de consolidar su dinastía tras un período de inestabilidad política, con reyes efímeros como Salum y Zimerí.3,5 Omri reinó doce años, seis de ellos en Samaria, pero su gobierno se caracterizó por agraviar aún más al Señor con idolatría, siguiendo las sendas de Jeroboam.3
Capital del Reino del Norte
Samaria se convirtió en el centro político, económico y religioso del Reino de Israel (o Reino del Norte), tras la escisión del reino unificado bajo Roboam. Reyes como Acab, hijo de Omri, erigieron allí templos paganos, como el de Baal introducido por Jezabel, exacerbando la apostasía.3 La ciudad albergó una corte opulenta, pero también profetas como Elías y Eliseo denunciaron su corrupción moral y religiosa.
Conquista asiria y repoblación
En el 722 a. C., tras un asedio de tres años, el rey Salmanasar V de Asiria capturó Samaria durante el reinado de Oseas, último monarca israelita. La población fue deportada a Asiria (Halah, Jabór, Gozán y ciudades medas), castigo por sus pecados: idolatría, altares en colinas y postes sagrados.2 El rey asirio repobló la región con gentes de Babilonia, Cutá, Avá, Jamat y Sefarvaim, quienes ignoraban la ley del Dios de la tierra, provocando plagas divinas como leones.2
Un sacerdote israelita exiliado fue enviado a Betel para enseñarles, pero persistieron en el sincretismo: adoraban al Señor junto a ídolos nacionales en santuarios locales.2 Este episodio explica el origen de los samaritanos, mezcla étnica y religiosa rechazada por los judíos retornados del exilio babilónico.
Los samaritanos y su religión
Los samaritanos, descendientes de estos colonos asirios y remanentes israelitas, desarrollaron una fe sincrética centrada en el monte Gerizim como lugar santo en vez de Jerusalén. Rechazaban los profetas postpentateucales y esperaban un Taheb (restaurador) similar al Mesías judío.
En la tradición patrística, figuras como Dositheo y Simón el Mago, samaritanos, pretendieron ser el Cristo prometido por Moisés, pero sus doctrinas mágicas y heréticas fueron refutadas por la Iglesia primitiva.6,7 Simón, de Gitta cerca de Samaria, se proclamaba «el Hombre en pie» y negaba la resurrección, siendo convertido temporalmente por Felipe pero recayendo en error.1,7
Samaria en el Nuevo Testamento
El libro de los Hechos de los Apóstoles relata la primera misión cristiana en Samaria tras la persecución por Saulo. Felipe el Diácono proclamó allí al Mesías, expulsando espíritus inmundos y curando paralíticos, llenando la ciudad de gozo.1 Incluso Simón el Mago creyó y se bautizó, maravillado por los signos.1
Los apóstoles en Jerusalén enviaron a Pedro y Juan, quienes oraron para que los samaritanos recibieran el Espíritu Santo, imponiendo manos ya que solo habían sido bautizados.1 Este episodio subraya la sucesión apostólica y la confirmación como sacramento pleno en la tradición católica.
Samaria simboliza la ruptura de barreras étnicas: Jesús prometió a la samaritana de Sicar «salvación desde los judíos», prefigurando la Iglesia universal.1
Perspectiva teológica católica
En la exégesis católica, Samaria ilustra la infidelidad de Israel al pacto, castigada con exilio, pero también la misericordia divina al enviar sacerdotes instructores.2 Tomás de Aquino comenta Isaías 7:9 («La cabeza de Efraín es Samaria»), enfatizando la fe como condición para perdurar.4
La evangelización samaritana en Hechos muestra la continuidad del plan salvífico: del judaísmo al mundo gentil, requiriendo la intervención apostólica para la efusión plena del Espíritu.1 Representa la llamada a la unidad eclesial, superando divisiones históricas.
Menciones en la tradición patrística
Padres como Orígenes contrastan a Cristo verdadero con falsos mesías samaritanos como Dositheo y Simón, cuya influencia efímera prueba su origen humano.6 Teodoreto de Cirro alude indirectamente a contextos samaritanos en disputas eclesiales, defendiendo la ortodoxia nicena contra herejías.8
Estos textos patrísticos refuerzan la doctrina católica sobre la divinidad de Cristo y la vanidad de las magias paganas.
Samaria en la tradición litúrgica y cultural católica
Aunque no central en la liturgia romana, Samaria aparece en lecturas bíblicas del ciclo litúrgico, como Hechos 8 en Pascua. En el arte sacro, escenas como la predicación de Felipe inspiran frescos y vitrales, simbolizando misión evangelizadora. La Enciclopedia Católica (1913) contextualiza su historia en reformas cronológicas y sitios bíblicos.9
En la actualidad, la región alberga yacimientos arqueológicos como Sebastia (antigua Samaria), visitados por peregrinos católicos, recordando la herencia judeocristiana.
Cuadro resumen
| Cuadro resumen | |
|---|---|
| Nombre | Samaria |
| Categoría | Lugar sagrado |
| Tipo | Región histórica y ciudad bíblica |
| Subtipo | Capital del Reino del Norte |
| Ubicación | Cisjordania, centro de la región montañosa de Efraín, a 13 km noroeste de Siquén (Nablus) |
| País | Cisjordania |
| Región | Efraín |
| Fecha de Fundación | Siglo IX a.C. |
| Fundador | Omri |
| Importancia Histórica | Capital del Reino del Norte tras la división del reino unido; escenario de la conquista asiria y repoblación; origen de los samaritanos |
| Importancia Eclesial | Escenario de la primera evangelización cristiana fuera de Jerusalén; ejemplifica la misericordia divina y la llamada a la conversión plena |
| Contexto Histórico | División del reino de Israel, idolatría, exilio asirio y sincretismo religioso |
| Contexto Bíblico | Narrada en el Antiguo Testamento (1‑2 Reyes) y en el Nuevo Testamento (Hechos 8, Juan 4) |
| Significado | Del hebreo «šōmer», que significa «vigilar» o «guardia» |
| Descripción Breve | Región histórica y antigua ciudad en el centro de la actual Cisjordania, capital del Reino del Norte y escenario de la primera misión cristiana en el Nuevo Testamento. |
| Referencias Bíblicas | 1 Reyes 16‑21; 2 Reyes 17; Hechos 8; Juan 4 |
Citas y referencias
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Hechos 8 (1993). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, § 2 Reyes 17 (1993). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, § 1 Reyes 16 (1993). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
- Capítulo 7, Tomás de Aquino. Comentario sobre Isaías, § 7:9 (1272). ↩ ↩2
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, § 2 Reyes 15 (1993). ↩
- Libro I - Capítulo 57, Orígenes de Alejandría. Contra Celso, § 57. ↩ ↩2
- Doctrinas de Simón, Clemente de Roma. Las Homilías Clementinas, §Homilía 2. Capítulo XXII. ↩ ↩2
- Capítulo 13. De Eusebio, obispo de Samósata, y otros, Teodoro de Cirene. Historia Eclesiástica, §Libro IV, Capítulo 13. ↩
- Enciclopedia católica, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia católica (1913). ↩
