San Adalberto de Magdeburgo suele ser presentado en la enciclopedia eclesiástica como un religioso germano que, tras su ordenación episcopal, fue enviado a establecer el cristianismo entre los pueblos eslavos, especialmente vinculados a la región del Elba. En las fuentes consultadas aparece como un monje alemán que, como obispo, recibió el encargo de la misión por el contexto político-religioso de su tiempo y por la petición de la princesa Olga.2
Una dificultad frecuente en la divulgación histórica es la confusión entre los distintos santos llamados «Adalberto». En particular, en el mismo material enciclopédico se ofrece otra figura con nombre Adalberto, ligada a Praga (Wojtech), con un itinerario y una fecha litúrgica distinta. Por eso, para hablar de San Adalberto de Magdeburgo es importante recordar que su marco propio es Magdeburgo, la evangelización de los pueblos del norte y su papel como primer arzobispo de esa sede.2,3

