Orígenes y educación
Ambrosio nació en una familia patricia romana, cuyo padre había sido prefecto de Galia, y recibió una educación de élite en retórica y derecho, destinada inicialmente a una carrera civil1. Tras la muerte de su padre, su madre lo llevó a Roma, donde continuó sus estudios y adquirió una profunda cultura clásica que más tarde adaptaría al cristianismo2.
Conversión y catecumenado
A mediados de la década de 370, mientras ejercía funciones como magistrado en la región de Emilia‑Liguria, Ambrosio se encontró en medio de intensas disputas arrianas en Milán. Su conversión se produjo bajo la influencia de la predicación de San Lorenzo y de la lectura de las Escrituras, lo que lo llevó a ser recibido como catecúmeno y, casi de inmediato, a ser aclamado como obispo por el pueblo milanés2.

