Infancia y familia
Alfred Bessette nació el 9 de agosto de 1845 en Saint-Grégoire d’Iberville, cerca de Montreal, en el seno de una familia humilde formada por Isaac Bessette y Clotilde Foisy. Recibió el bautismo poco después de nacer, pues su vida corría peligro. Fue el sexto de diez hijos.3
Su padre murió cuando Alfred todavía era un niño. La familia quedó en una situación económica muy precaria y el muchacho tuvo que afrontar desde temprana edad las dificultades del trabajo y de la pobreza. Además, disfrutó de una salud frágil y recibió una instrucción escolar muy limitada.4,5
Aquellas circunstancias marcaron su espiritualidad posterior. Alfred conoció la inseguridad, la enfermedad y la falta de recursos, pero desarrolló una confianza constante en Dios y una especial cercanía con san José, a quien consideraba protector y modelo de trabajador humilde.
Juventud y trabajos
Durante su juventud desempeñó diversos oficios. Trabajó en el campo, en talleres y en fábricas, y también emigró durante un tiempo a Estados Unidos, como hicieron muchos jóvenes de la región para buscar empleo en las industrias de Nueva Inglaterra. Más tarde regresó a Canadá.1
El párroco André Provençal percibió en él una profunda disposición religiosa. Consciente de sus escasos estudios y de su carácter sencillo, lo recomendó a la Congregación de la Santa Cruz con las palabras: «Os envío a un santo». Alfred ingresó así en la vida religiosa y adoptó el nombre de hermano Andrés.1,6




