Características generales
La obra jurídica más importante relacionada con san Anselmo de Lucca es la Collectio Canonum, una colección de cánones dividida en trece libros. La compilación fue realizada durante el pontificado de Gregorio VII y, de acuerdo con la tradición recogida por la Catholic Encyclopedia, por encargo del propio papa.
La colección reunió textos procedentes de tradiciones canónicas anteriores, especialmente de la obra de Burcardo de Worms y de la Collectio Anselmo dedicata. También incorporó decretales pontificias y otros materiales que no figuraban en compilaciones precedentes. La obra contenía también piezas apócrifas o atribuciones incorrectas, una característica frecuente en las colecciones canónicas medievales anteriores a la crítica histórica moderna.,
El objetivo de la colección no consistía solo en conservar normas antiguas. Anselmo seleccionó y ordenó materiales para ofrecer una base jurídica a la reforma de la Iglesia. El conjunto favorecía la autoridad pontificia, la disciplina clerical y la independencia de la Iglesia frente a la intervención de los poderes seculares.
Influencia en el derecho canónico posterior
La Collectio Canonum ocupó un lugar destacado en la evolución del derecho canónico anterior a Graciano. Las colecciones de los siglos IX al XII abandonaron progresivamente el carácter estrictamente local de la disciplina y comenzaron a reunir normas destinadas a una Iglesia latina más unificada. Aunque sus autores todavía incorporaban documentos apócrifos y atribuciones erróneas, también añadían criterios, interpretaciones y argumentos propios.
La colección de Anselmo influyó directamente en el Decretum de Graciano, compuesto en el siglo XII. Según la tradición historiográfica recogida en la Catholic Encyclopedia, la obra de Anselmo pasó casi íntegramente al Decretum. Esta transmisión convirtió sus planteamientos sobre la autoridad eclesial, la disciplina clerical y la relación entre Iglesia y poder secular en parte del fundamento del derecho canónico clásico.
Su importancia reside también en el método. Anselmo no ofreció una legislación completamente nueva, sino una recopilación sistemática de autoridades: cánones conciliares, decretales pontificias y textos atribuidos a Padres de la Iglesia. Al reunirlos dentro de una estructura coherente, proporcionó a los reformadores un instrumento para argumentar jurídicamente contra la simonía, la injerencia laica y la relajación disciplinar.
Las colecciones reformadoras italianas de finales del siglo XI contribuyeron a consolidar una concepción más universal del derecho de la Iglesia. La obra de Anselmo conservó los principios centrales de la Reforma gregoriana sobre la autoridad suprema del pontífice y el alcance universal de determinadas normas eclesiásticas.