Origen y nombre
San Antonino nació en Florencia el 1 de marzo de 1389, y murió el 2 de mayo de 1459. En diversas fuentes se menciona también su nombre de bautismo, Antoninus (Antonio), aunque la tradición local habría preferido la forma diminutiva Antonino, por el modo afectuoso con que lo llamaban los florentinos. Sus padres fueron Niccolò Pierozzi y Thomasina Pierozzi; Niccolò era notario de la República florentina.1
Vocación dominica y formación espiritual
A los quince años (1404), Antonino solicitó su admisión en la Orden de Predicadores a bl. Juan Dominici, entonces en el convento de Santa Maria Novella en Florencia. No fue aceptado inmediatamente: su ingreso se produjo al año siguiente. Además, se afirma que fue el primero en recibir el hábito para el convento de Fiesole, que se preparaba como parte de la obra de reforma promovida por Juan Dominici.1,4
Durante su juventud se subraya su inclinación a la oración y su amor por la predicación del propio Juan Dominici. Cuando el maestro espiritual parecía considerarlo demasiado débil para la disciplina del hábito, habría pedido tiempo para aprender y asimilar materias de estudio; el relato tradicional conserva la imagen de un aprendizaje extraordinariamente riguroso, con una pronta vuelta a la vida religiosa.4
Noviciado y primeras responsabilidades
Tras el primer periodo formativo, Antonino fue enviado a Cortona para realizar el noviciado bajo la guía de bl. Lorenzo de Ripafratta. Más adelante retornó a Fiesole, permaneciendo allí varios años.1
Desde joven se le confiaron cargos de gobierno. En el relato hagiográfico tradicional se presenta su crecimiento como escolástico y como director de comunidades, hasta el punto de que fue elegido para gobernar el gran convento de la Minerva en Roma. Después, desempeñó oficios sucesivos como prior en Nápoles, Gaeta, Cortona, Siena, Fiesole y Florencia.4

