Su nombre portugués fue Antônio de Sant’Anna Galvão. Nació en Guaratinguetá, localidad que entonces pertenecía a la diócesis de Río de Janeiro. Su padre, Antônio Galvão de França, era portugués; su madre, Isabel Leite de Barros, procedía de una familia de propietarios rurales. Recibió en el hogar una formación religiosa e intelectual que continuó en el colegio jesuita de Belém, en Bahía.3
Durante su juventud sintió inclinación por la vida religiosa. Aunque pensó en ingresar en la Compañía de Jesús, finalmente escogió la Orden de los Frailes Menores, la familia franciscana. Ingresó en el noviciado de Macacu, en Río de Janeiro, e hizo la profesión religiosa en 1761. Al año siguiente recibió la ordenación sacerdotal.1,3




