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San Apolinaris

San Apolinaris de Rávena fue, según la tradición cristiana antigua, el primer obispo de Rávena y uno de los primeros mártires de la Iglesia en Italia. La memoria litúrgica lo vincula especialmente con Classe, antiguo puerto de Rávena, y celebra su fiesta el 20 de julio, aunque el Martirologio Romano sitúa su tránsito eterno el 23 de julio.1

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSan Apolinaris
CategoríaPersona
Nombre Completo
DescripciónPrimer obispo de Rávena y uno de los primeros mártires de la Iglesia en Italia
NacionalidadItalia
Cargo EclesialObispo de Rávena
CiudadRávena
Fecha de Celebración20 de julio
Festividad20 de julio
Importancia HistóricaRaíz apostólica y martirial de la Iglesia de Rávena.
LugarRávena
MartirioSí
Personas RelacionadasSan Pedro Crisólogo, san Pedro Apóstol
TipoSanto, Obispo y mártir, Emilia

Tabla de contenido

Identidad y significado del nombre

El nombre Apolinaris procede del latín Apollinaris y guarda relación lingüística con Apolo, una deidad del mundo grecorromano. En la tradición cristiana de Rávena, el nombre quedó asociado a un obispo misionero que anunció a Jesucristo en un ambiente todavía marcado por la religión pagana.

La figura de San Apolinaris no debe confundirse con otros personajes cristianos de nombre semejante. Entre ellos figuran Apolinar de Hierápolis, apologista del siglo II; Apolinar el Viejo, sacerdote y gramático del siglo IV; Apolinar el Joven, obispo de Laodicea y autor de una doctrina cristológica condenada por la Iglesia; y Sidonio Apolinar, escritor latino y obispo de Clermont en el siglo V.2,3,4,5

San Apolinaris, obispo de Rávena

Primer obispo de la ciudad

La tradición eclesial presenta a Apolinaris como primer obispo de Rávena. San Pedro Crisólogo, obispo de la misma ciudad en el siglo V, lo menciona como el primer pastor de la Iglesia ravenesa y como mártir.6

Una tradición posterior afirma que san Pedro Apóstol lo envió a Rávena y lo consagró obispo. La antigua Catholic Encyclopedia recoge esta tradición, aunque también reconoce que no resulta posible determinar con seguridad su lugar de origen, la fecha de su consagración ni su pertenencia al grupo de los setenta y dos discípulos del Señor.7

La duración exacta de su episcopado tampoco puede establecerse con certeza. Una tradición le atribuye veintiséis años como obispo de Rávena, pero la cronología de los primeros pastores raveneses pertenece a un periodo en el que las listas episcopales combinaron memoria litúrgica, tradición local y elaboración hagiográfica.7

Cronología histórica

La Iglesia de Rávena adquirió una organización jerárquica definida entre finales del siglo II y comienzos del siglo III. La tradición histórica antigua sitúa a Apolinaris en ese contexto, aunque también relaciona su martirio con la persecución del emperador Septimio Severo.8

La fecha exacta permanece discutida. El testimonio litúrgico confirma la existencia de una memoria antigua de un obispo y mártir llamado Apolinaris, pero no permite reconstruir con precisión todos los episodios de su vida. La sucesión episcopal de Rávena durante los primeros siglos requiere distinguir entre los datos transmitidos por la liturgia, las narraciones hagiográficas tardías y la documentación histórica directa.

La arqueología y la epigrafía ayudan a comprender el desarrollo del cristianismo ravenés, especialmente la importancia de Classe como centro urbano, portuario y eclesial. Sin embargo, los datos citados no permiten fijar una cronología detallada de cada etapa del episcopado de Apolinaris. Por ello, cualquier reconstrucción demasiado precisa de sus años de gobierno debe tratarse con prudencia.

El martirio de San Apolinaris

Relato tradicional

La Passio de San Apolinaris describe una vida marcada por la predicación, las conversiones y la persecución. Según este relato, los milagros atribuidos al obispo y su anuncio del Evangelio despertaron la hostilidad de los grupos paganos. Sus adversarios lo golpearon y lo expulsaron de Rávena. Después de encontrarlo malherido junto al mar, los cristianos lo ocultaron y cuidaron de él.7

La narración cuenta varias expulsiones y regresos a la ciudad. En una ocasión, Apolinaris habría sido obligado a caminar sobre brasas; en otra, sus perseguidores lo habrían golpeado, herido con cuchillos y arrojado a una prisión. También relata que lo enviaron por mar hacia Grecia, donde continuó predicando, antes de devolverlo a Italia.7

El episodio final sitúa la agresión en las proximidades de Classe. Tras una nueva paliza, Apolinaris habría sobrevivido durante siete días y anunciado que las persecuciones aumentarían, pero que la Iglesia acabaría triunfando. El Martirologio Romano resume esta tradición presentándolo como un buen pastor que difundió las riquezas de Cristo y adornó la Iglesia de Rávena con el honor del martirio.1

Valor histórico de la Passio

La redacción conservada de la vida pertenece, probablemente, a una época posterior a los acontecimientos que narra. Butler sitúa su composición no antes del siglo VII y considera que no existe una razón suficiente para tratar todos sus episodios como una tradición histórica directa.6

La hagiografía antigua emplea con frecuencia motivos literarios destinados a expresar la santidad del mártir: curaciones, conversiones multitudinarias, torturas repetidas, expulsiones, intervenciones providenciales y profecías. Estos elementos transmiten una interpretación teológica de la vida del santo, pero no equivalen automáticamente a una crónica moderna.

Por tanto, conviene distinguir dos niveles:

  • La tradición antigua presenta a Apolinaris como obispo de Rávena y mártir.
  • Los detalles concretos de sus viajes, tormentos, milagros y sucesivos encarcelamientos pertenecen a una narración hagiográfica tardía y requieren una lectura crítica.

Esta distinción no elimina el valor religioso de la tradición. La Iglesia conserva la memoria de los mártires como testimonio de fidelidad a Cristo, aunque la investigación histórica examine con prudencia la forma literaria y la fecha de composición de sus relatos.

Culto en Rávena y Classe

La basílica de San Apolinar in Classe

El culto del santo quedó unido especialmente a Classe, antiguo puerto de Rávena. El Martirologio Romano recuerda allí su muerte y vincula su memoria con la Iglesia local.1

La basílica de San Apolinar in Classe constituye uno de los grandes monumentos de la arquitectura cristiana antigua de Rávena. Su dedicación expresa la importancia que alcanzó la memoria del primer obispo de la ciudad. El edificio conserva una representación absidal de san Apolinar entre su grey, imagen que presenta al santo como pastor, intercesor y cabeza espiritual de la Iglesia ravenesa.

La iconografía lo representa habitualmente como obispo, con vestiduras litúrgicas y signos de su dignidad episcopal. En el mosaico absidal de Classe aparece en actitud orante, dentro de un paisaje simbólico que evoca el paraíso y la transfiguración de la creación en Cristo.

La memoria episcopal

El culto de Apolinaris contribuyó a consolidar la identidad de Rávena como sede episcopal antigua. La ciudad llegó a ser un centro cristiano de gran importancia en Emilia y adquirió posteriormente una posición destacada por su relación con la corte imperial y con el exarcado. La tradición local presentó a Apolinaris como raíz apostólica y martirial de esa Iglesia.8

La memoria del santo también aparece relacionada con la conciencia de continuidad entre los obispos de Rávena. En siglos posteriores, la sede contó con figuras como san Pedro Crisólogo, quien confirmó la tradición que reconocía a Apolinaris como primer obispo y mártir.6

Fiesta litúrgica

La celebración de San Apolinaris figura el 20 de julio en el Martirologio Romano. La misma entrada añade que pasó a la vida eterna el 23 de julio, dato que refleja una antigua relación entre la memoria litúrgica, la conmemoración local y la fecha tradicional de su muerte.1

La liturgia lo invoca como:

  • Obispo, por su servicio pastoral en Rávena.
  • Mártir, por su testimonio de fidelidad a Cristo.
  • Evangelizador, por la tradición que atribuye a su predicación la conversión de numerosos habitantes.
  • Pastor, por la imagen bíblica y litúrgica que presenta su vida como entrega por el pueblo cristiano.

Distinción respecto de Apolinar de Laodicea

Dos personajes distintos

La coincidencia del nombre exige distinguir cuidadosamente a San Apolinaris de Rávena de Apolinar de Laodicea, teólogo del siglo IV. El primero pertenece a la tradición episcopal y martirial de Rávena; el segundo fue obispo de Laodicea y originó el apolinarismo, una doctrina cristológica condenada por la Iglesia.

Apolinar de Laodicea defendió inicialmente la fe nicena y gozó de gran prestigio entre autores cristianos. Más tarde sostuvo que Cristo poseía cuerpo humano y alma sensible, pero que el Logos divino ocupaba el lugar del alma racional humana.4

La doctrina comprometía la plena humanidad de Jesucristo. La tradición teológica expresó el problema con el principio: quod non est assumptum, non est sanatum, es decir, «lo que no ha sido asumido no ha sido redimido». Si el Hijo no asumió una mente y una voluntad humanas completas, la redención tampoco habría alcanzado la totalidad de la condición humana.9

Condena del apolinarismo

Los sínodos romanos de finales del siglo IV condenaron las posiciones de Apolinar de Laodicea, y el Concilio de Constantinopla del año 381 incluyó el apolinarismo entre las doctrinas heréticas.4

San Vicente de Lerins resumió la controversia afirmando que Apolinar negaba a Cristo una verdadera alma racional y comprometía la realidad de su humanidad recibida de la Virgen María.10

La condena teológica de Apolinar de Laodicea no afecta a San Apolinaris de Rávena. Compartir nombre no significa compartir identidad, doctrina ni destino histórico. La tradición católica venera al obispo de Rávena como santo y mártir, mientras recuerda al obispo de Laodicea como autor de un error cristológico condenado.

Otros personajes llamados Apolinaris

Apolinar de Hierápolis

Apolinar de Hierápolis fue un obispo y apologista del siglo II. Escribió contra los paganos y los judíos, defendió la fe cristiana ante el emperador Marco Aurelio y combatió las primeras formas del montanismo. Eusebio de Cesarea menciona varias de sus obras, entre ellas un discurso dirigido al emperador, cinco libros contra los paganos, dos libros titulados Sobre la verdad y escritos contra la herejía frigia.11

Este Apolinar no corresponde al obispo mártir de Rávena.

Apolinar el Viejo

Apolinar el Viejo fue un sacerdote y gramático del siglo IV. Junto con su hijo, Apolinar de Laodicea, intentó ofrecer a los cristianos una formación literaria alternativa después de las medidas de Juliano contra la enseñanza cristiana. La tradición le atribuye composiciones griegas inspiradas en modelos clásicos.3

Sidonio Apolinar

Sidonio Apolinar, nacido hacia el año 430, fue un escritor latino y obispo de Clermont. Perteneció a la aristocracia galorromana, escribió poemas y cartas, y desempeñó un papel político durante la transición del Imperio romano de Occidente a los reinos germánicos. Murió hacia el año 480.5

Tampoco existe relación personal entre Sidonio Apolinar y San Apolinaris de Rávena.

Espiritualidad de San Apolinaris

La figura del santo transmite tres aspectos principales de la espiritualidad cristiana antigua:

Fidelidad pastoral

Apolinaris aparece como un obispo unido a su Iglesia. La tradición lo presenta regresando una y otra vez a Rávena después de las expulsiones, imagen de un pastor que no abandona a su comunidad.

Evangelización

El santo representa la primera expansión del cristianismo en la región de Rávena y Emilia. Su memoria une la predicación apostólica, la conversión de los pueblos y la consolidación de una comunidad cristiana estable.

Testimonio martirial

El martirio no aparece como una búsqueda voluntaria del sufrimiento, sino como la consecuencia de la fidelidad a Cristo en un contexto de oposición religiosa. La Iglesia contempla en Apolinaris la perseverancia del pastor que mantiene el anuncio evangélico incluso bajo persecución.

Legado

San Apolinaris ocupa un lugar central en la memoria cristiana de Rávena. Su figura enlaza la tradición apostólica, el episcopado antiguo, el martirio y el patrimonio artístico de Classe. Aunque los relatos más detallados de su vida pertenecen a una elaboración hagiográfica posterior, la tradición litúrgica mantiene con claridad su identidad esencial: obispo de Rávena, evangelizador y mártir.6,1

Citas y referencias

  1. B20 de julio, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Martirologio romano (2004), 20 de julio (2004). 2 3 4 5
  2. San Apolinar Claudio, Enciclopedia Católica, San Apolinar Claudio (1913).
  3. Apolinar (el viejo), Enciclopedia Católica, Apolinar (el Viejo) (1913). 2
  4. Apolinarismo, Enciclopedia Católica, Apolinarismo (1913). 2 3
  5. Sidonio Apolinar, Enciclopedia Católica, Sidonio Apolinar (1913). 2
  6. Los tres Reyes Magos (primer siglo), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen III, 172 (1990). 2 3 4
  7. San Apolinar, Enciclopedia Católica, San Apolinar (1913). 2 3 4
  8. Rávena, Enciclopedia Católica, Rávena (1913). 2
  9. Apolinarismo, Edward G. Farrugia. Diccionario Enciclopédico del Oriente Cristiano, Apolinarismo (2015).
  10. Capítulo 12. - Una relación más completa de los errores de Fotino, Apolinar y Nestorio, Vicente de Lerins. Conmonitorio sobre la antigüedad y la universalidad de la fe católica, 34 (434).
  11. Apolinar, obispo de la iglesia de Hierápolis, Eusebio de Cesárea. Historia eclesiástica (Eusebio de Cesárea), Libro IV. Capítulo 27. 1 (325).
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