La noticia del papa san Dámaso
La fuente más antigua y fiable sobre Aquiles y Nereo es el poema epigráfico que el papa san Dámaso I compuso para su sepulcro hacia finales del siglo IV. Según ese testimonio, ambos habían prestado el juramento militar y obedecían las órdenes de un poder perseguidor. Después de convertirse al Dios verdadero, abandonaron el ejército, arrojaron sus escudos, cinturones y armas, confesaron públicamente a Cristo y afrontaron el martirio con alegría.,,
La inscripción no conserva una fecha precisa para su muerte. Tampoco ofrece una descripción detallada del proceso judicial ni identifica con claridad al emperador bajo cuyo gobierno padecieron. Por ello, la tradición que sitúa su martirio a finales del siglo I o comienzos del siglo II requiere cautela. La antigüedad de su culto y de su sepultura resulta firme; la cronología exacta del martirio permanece menos segura.,
La conversión de un soldado
La tradición de Aquiles presenta la conversión cristiana como una ruptura radical con la violencia y con la obediencia a órdenes incompatibles con la fe. El gesto de abandonar las armas expresa una decisión de conciencia: Aquiles ya no quiere colaborar con un poder que exige renegar de Cristo o participar en actos contrarios a la ley de Dios.
El relato damasiano no ofrece una biografía extensa, pero sí una imagen espiritual definida: Aquiles pasa de servir a un jefe terrenal a confesar a Jesucristo. La renuncia a la carrera militar no aparece como cobardía, sino como una respuesta valiente ante el conflicto entre la autoridad humana y la fidelidad cristiana.,
La tradición legendaria
Las llamadas Actas de san Nereo y san Aquiles presentan una historia mucho más elaborada. Según esa narración, ambos habrían sido eunucos y servidores de Flavia Domitila, una dama relacionada con la familia imperial de los Flavios. El relato los vincula al destierro de Domitila en la isla de Ponza y sitúa después su muerte en Terracina, donde habrían sido decapitados.,,
Sin embargo, estas Actas poseen un carácter literario y legendario muy marcado. La crítica histórica las sitúa varios siglos después de los acontecimientos que narran, probablemente en el siglo VI, aunque algunos estudios antiguos propusieron una redacción latina anterior. El relato incorpora además a numerosos personajes y episodios procedentes de tradiciones diversas, lo que impide utilizarlo como una biografía histórica segura de Aquiles.,
La tradición litúrgica antigua conservó la memoria del mártir, pero la existencia de relatos edificantes no garantiza la exactitud de cada episodio. Las narraciones de los mártires deben valorarse atendiendo a su género literario, a la fecha de composición y a la comparación con testimonios epigráficos, litúrgicos y arqueológicos.,