El nombre del santo aparece con distintas formas en la tradición napolitana: Aspren, Asprenas y Asprenato. Un testimonio medieval temprano lo llama Aspren y lo presenta como el primer obispo de Nápoles; otros autores emplearon variantes del nombre, lo que dio lugar a discusiones entre historiadores acerca de cuál era su forma original.1,4
La tradición local cuenta que san Pedro, durante un viaje desde Antioquía hacia Roma, predicó en Nápoles. Allí habría convertido a Asprenato, descrito en algunas narraciones como un hombre acomodado y de posición distinguida. El relato relaciona su conversión con la curación de una enfermedad prolongada y afirma que, después de recibir instrucción cristiana y el bautismo, quedó al frente de la comunidad cristiana napolitana.2,5
La designación de Asprenato como obispo por san Pedro ocupa un lugar central en la memoria eclesiástica de Nápoles. Un antiguo himno litúrgico expresa esa tradición al decir que Pedro lo entregó como obispo al pueblo napolitano. Sin embargo, las narraciones no concuerdan en la fecha ni en el momento preciso de su consagración: algunos relatos la sitúan poco después de su conversión, mientras que otros autores propusieron una fecha posterior.2,6,7




