Origen y formación
La fecha de nacimiento de Bernardo permanece discutida. Algunas biografías antiguas lo situaron en el año 923 y fijaron su muerte en 1008. Sin embargo, testimonios estudiados posteriormente favorecen una cronología más tardía: nacimiento hacia comienzos del siglo XI y muerte en 1081. Un documento relacionado con su encuentro con el emperador Enrique IV en Pavía constituye uno de los principales argumentos para rechazar la fecha de 1008.,
La Santa Sede reconoció en 1923 que la fecha exacta de su nacimiento había suscitado dudas entre los historiadores. Aun así, consideró firmemente acreditada la importancia de su obra pastoral y caritativa.,
Bernardo recibió una formación sólida y, tras abandonar las comodidades de su ambiente familiar, acudió a Aosta. Allí quedó bajo la dirección del archidiácono Pedro, junto al cual se preparó para el sacerdocio. La tradición lo presenta como un hombre de intensa penitencia, dedicado al estudio, a la predicación y al servicio de la Iglesia.
Ministerio en Aosta
Ordenado sacerdote, Bernardo llegó a ser canónigo y archidiácono de Aosta. El archidiácono ejercía entonces importantes responsabilidades pastorales y administrativas dentro de la diócesis, especialmente en territorios extensos y de difícil acceso.
Bernardo recorrió durante décadas los valles alpinos y otras regiones próximas. Su actividad alcanzó zonas de las diócesis de Sion, Ginebra, Tarentaise, Ivrea y Novara. Predicó el Evangelio, combatió prácticas supersticiosas y procuró mejorar la formación del clero y la atención de las comunidades cristianas.,
El Martyrologium Romanum lo recuerda como sacerdote, canónigo y archidiácono de Aosta, dedicado durante muchos años a la misión cristiana en las cumbres de los Alpes.
Defensa de los viajeros y peregrinos
Los pasos alpinos constituían rutas esenciales entre Italia, Francia y los territorios situados al norte de los Alpes. Peregrinos que viajaban hacia Roma, comerciantes y viajeros afrontaban avalanchas, tormentas, temperaturas extremas, extravíos y actos de bandidaje.
Ante esta situación, Bernardo impulsó la creación de hospicios en dos pasos de montaña. Estas instituciones ofrecían alojamiento, alimento y asistencia espiritual a quienes atravesaban la cordillera. La tradición atribuye a su iniciativa la consolidación de los hospicios del Gran San Bernardo y del Pequeño San Bernardo, aunque ya habían existido establecimientos anteriores en algunos pasos alpinos.,
El Martyrologium Romanum resume su obra afirmando que edificó un monasterio famoso y estableció hospicios en dos montañas que todavía llevan su nombre.
Promoción de la paz
La tradición vinculada a los últimos años de Bernardo recuerda un viaje a Pavía para intentar evitar el enfrentamiento entre el emperador Enrique IV y el papa Gregorio VII. El intento no obtuvo el resultado esperado, pero muestra la dimensión pacificadora atribuida a su ministerio.
El papa Francisco presentó en 2024 este episodio como expresión del compromiso de Bernardo con la paz: enfermo y consciente de la dificultad de su misión, emprendió el viaje sin garantía de éxito. Bernardo murió en Novara en 1081, después de continuar su actividad de predicación.