Infancia y formación
Carlo Acutis nació en Londres, en el seno de una familia italiana formada por Andrea Acutis y Antonia Salzano. Fue bautizado el 18 de mayo de 1991 en la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores. Ese mismo año, sus padres regresaron a Milán, donde Carlo creció y cursó sus primeros estudios.1
Recibió la primera comunión el 16 de junio de 1998, antes de la edad habitual, con autorización de su director espiritual y del arzobispo Pasquale Macchi. En 2003 recibió el sacramento de la confirmación. A los catorce años comenzó el bachillerato en el Instituto León XIII de Milán, dirigido por los jesuitas.1
Sus biógrafos eclesiásticos describen su carácter como alegre, cordial y abierto. Durante su adolescencia combinó los estudios con la catequesis parroquial y con proyectos informáticos. También ayudó a compañeros, familiares y amigos a utilizar ordenadores y programas.1,3
La familia pasaba parte de sus vacaciones en Asís. Allí Carlo conoció mejor la figura de san Francisco de Asís y la espiritualidad franciscana, asociada en su vida a la atención a los pobres y al respeto por la creación. Compartió parte del dinero de su paga con personas necesitadas y colaboró con personas sin hogar y otros grupos vulnerables.1
Espiritualidad
La Eucaristía ocupó un lugar central en su vida espiritual. Tras recibir la primera comunión, participaba a diario en la misa y dedicaba tiempo a la adoración eucarística. Una frase atribuida a él resume esa devoción: «La Eucaristía es mi camino hacia el cielo».4,5
La devoción a la Virgen María fue otro rasgo de su espiritualidad. Rezaba el rosario diariamente y realizó actos de consagración mariana. La documentación eclesiástica también recoge su aprecio por la Iglesia y por el ministerio de sus pastores.2,6
Carlo procuraba integrar la vida religiosa en las actividades ordinarias: la familia, los estudios, las amistades y el servicio a los demás. Enseñó catequesis en su parroquia y quiso compartir su fe con otros jóvenes, respetando a quienes profesaban otras religiones y sin excluir a nadie.1,3
Informática y evangelización
Acutis desarrolló desde joven una notable capacidad para la informática. Colaboró en la creación de páginas web para su parroquia, el voluntariado del Instituto León XIII y la Pontificia Academia de Cultores de los Mártires. También preparó materiales audiovisuales para iniciativas escolares de voluntariado.1,7
Su proyecto más conocido fue una exposición internacional sobre los milagros eucarísticos. Acutis recopiló información e imágenes de prodigios eucarísticos ocurridos en distintos países y épocas, y organizó el material para presentarlo en una muestra. El proyecto buscaba difundir la fe en la presencia de Cristo en la Eucaristía mediante herramientas de comunicación contemporáneas.2,3
La Iglesia ha valorado su iniciativa como un ejemplo de uso de los medios digitales al servicio de la evangelización. Esa valoración no se refiere a la tecnología como un fin en sí mismo: destaca que Acutis empleó sus conocimientos para comunicar contenidos religiosos, ayudar a otras personas y compartir bienes, en lugar de reducir el uso de internet al consumo o al entretenimiento.7,3
Enfermedad y muerte
A comienzos de octubre de 2006, Acutis enfermó gravemente. Los médicos diagnosticaron una leucemia aguda de tipo M3. Durante la enfermedad mantuvo, según la documentación de su causa, una actitud serena y alegre, y ofreció apoyo a quienes le acompañaban.2,8
Fue atendido en la Clínica De Marchi de Milán y después en el hospital San Gerardo de Monza. La muerte cerebral quedó constatada el 11 de octubre; su corazón dejó de latir durante las primeras horas del día siguiente, el 12 de octubre de 2006. Tenía quince años. Sus funerales ocurrieron en la iglesia de Santa Maria Segreta, en Milán.2
Su cuerpo fue enterrado inicialmente en Ternengo, en la provincia de Biella, y trasladado en febrero de 2007 al cementerio municipal de Asís. Más adelante, sus restos quedaron vinculados al santuario del Despojo de Asís, lugar relacionado con su devoción a san Francisco.2


