Orígenes familiares y nacimiento
Casimiro nació en el palacio real de Cracovia, hijo mayor de los trece hijos del rey Casimiro IV y la reina Isabel, hija del emperador Alberto II. Era nieto del rey Wladislao II Jagellón, quien introdujo el cristianismo en Lituania1.
Educación y formación
A los nueve años fue puesto bajo la tutela del historiador y canónigo de Cracovia, Juan Długosz, y del humanista Filippo Buonaccorsi, llamado Callimaco. Desde temprana edad mostró una ardiente piedad y una inclinación a la vida contemplativa1.
Servicio público y rechazo del trono húngaro
A los trece años fue invitado por una facción húngara a asumir el trono de Hungría; aceptó el llamado pero, tras no lograr el éxito, regresó a Polonia como fugitivo. Más tarde, su padre intentó concertar su matrimonio con una hija del emperador Federico III, pero Casimiro prefirió mantener su celibato y dedicarse al Reino de Dios1.
Vida de virtud y muerte
Casimiro practicó la mortificación, llevaba una camisa de cilicio y pasaba largas horas en oración, a menudo arrodillado ante las puertas cerradas de las iglesias, sin importar la hora ni el clima. Su justicia, castidad y caridad le valieron el título de «defensor de los pobres». Sufrió una grave enfermedad pulmonar y falleció en la corte de Grodno el 4 de marzo de 1484, a los veintitrés años2.
