El núcleo histórico
La memoria de dos mártires llamados Cosme y Damián cuenta con una tradición cultual antigua y geográficamente definida. Cirro, ciudad de Siria situada en la región del Éufrates, aparece como el principal centro de su veneración y como el lugar asociado a la sepultura de sus restos.,
La tradición litúrgica conserva tres elementos fundamentales:
- La existencia de dos mártires cristianos llamados Cosme y Damián.
- Su dedicación a la medicina.
- Su costumbre de atender gratuitamente a los enfermos.
Estos datos poseen una estabilidad mayor que los detalles narrativos de las passiones. La celebración litúrgica no pretende ofrecer una biografía completa, sino transmitir la memoria eclesial de los mártires.
La elaboración hagiográfica
Las narraciones medievales desarrollaron episodios destinados a exaltar la invencibilidad de la fe cristiana. Los tormentos milagrosamente ineficaces, las flechas que regresan contra los verdugos y las curaciones posteriores pertenecen a un repertorio literario habitual en las leyendas de mártires.,
La literatura hagiográfica antigua podía perseguir principalmente la edificación espiritual y no siempre pretendía ofrecer una reconstrucción histórica crítica. Por esta razón, una narración de martirio puede conservar una memoria auténtica y, al mismo tiempo, incorporar discursos, milagros y episodios simbólicos desarrollados en épocas posteriores.
La prudencia histórica exige distinguir entre la historicidad básica del martirio y la forma literaria que adoptaron sus relatos. La tradición de unos médicos cristianos martirizados y venerados en Cirro posee un fundamento cultual antiguo; en cambio, no todos los detalles de los suplicios pueden aceptarse como datos históricos comprobados.,
Tradiciones locales y homónimos
La hagiografía oriental llegó a hablar de tres parejas distintas llamadas Cosme y Damián: unos mártires de Arabia, otros de Roma y un tercer grupo relacionado con los hijos de Teodota. La tradición crítica recogida por Butler considera que estas divisiones probablemente reflejan la duplicación de una misma memoria martirial, no necesariamente la existencia de tres parejas históricas diferentes.
La diversidad de fechas litúrgicas en Oriente también muestra la complejidad de la transmisión de su culto. La tradición griega llegó a conmemorar a parejas de Cosme y Damián en varias fechas, mientras que el calendario romano conserva su memoria el 26 de septiembre.,
Conviene distinguir a estos santos de otros personajes con nombres semejantes, especialmente de san Ciro y san Juan, mártires venerados en Egipto como médicos gratuitos. La coincidencia temática -médicos, curaciones y atención sin remuneración- favoreció probablemente la confusión entre tradiciones, pero Cosme y Damián pertenecen a un ciclo martirial distinto, vinculado principalmente a Cirro.