La información más temprana sobre San David proviene de una biografía escrita alrededor del año 1090 por Rhygyfarch, hijo del obispo Sulien de Saint Davids1. Aunque Rhygyfarch afirmó basarse en fuentes antiguas, su relato también incorpora elementos legendarios, posiblemente para realzar la importancia de la sede de Saint Davids1,2.
Según la tradición, David nació alrededor del año 5201,2. Su padre fue Sant, de una familia principesca en Ceredigion, y su madre fue Santa Non, nieta de Brychan de Brecknock1,3. Se dice que nació durante una tormenta en la costa, al sur de la actual Saint Davids, donde aún se encuentran las ruinas de la capilla medieval de Santa Non3. Fue bautizado en la fuente de Porth Clais, supuestamente por San Ailbhe2,3.
Su educación temprana se llevó a cabo en Vetus Rubus (Henfynyw en Cardiganshire), donde aprendió el alfabeto, los salmos, las lecturas litúrgicas y el oficio divino1. Una leyenda cuenta que sus compañeros vieron una paloma con pico de oro jugando en sus labios, enseñándole a cantar alabanzas a Dios1. Posteriormente, fue ordenado sacerdote y pasó varios años estudiando las Sagradas Escrituras bajo la tutela de San Paulino en Whitland, Carmarthenshire2. Se le atribuye haber devuelto la vista a su maestro, que había quedado ciego por el llanto1,2.

