Etelberto nació hacia el año 552 y pertenecía a la familia real de Kent. Sucedió a su padre, Eormenrico, alrededor de 560 y reinó hasta su muerte, en 616. Las cronologías antiguas discrepan sobre el comienzo de su gobierno, pero coinciden en atribuirle un reinado prolongado, tradicionalmente calculado en cincuenta y seis años.1,3
Kent ocupaba una posición estratégica en el sudeste de Britania, frente al continente europeo. El poder de Etelberto se extendió más allá de su propio reino: llegó a ejercer una importante autoridad sobre otros pueblos del sur de la isla. En los primeros años de su reinado intentó ampliar su influencia frente a Ceawlin, rey de Wessex, aunque aquella campaña no tuvo éxito. Su posición política, sin embargo, creció con el tiempo y convirtió a Kent en un lugar especialmente propicio para la llegada de misioneros procedentes de Roma.1,4
Etelberto contrajo matrimonio con Berta, princesa cristiana e hija de Cariberto, rey de los francos. El acuerdo matrimonial permitió a Berta practicar su religión y contar con la asistencia del obispo Liudardo, que la acompañó a Kent. En Canterbury, la pareja disponía de una antigua iglesia dedicada a san Martín, donde el obispo celebraba el culto. La presencia cristiana en la corte precedió así a la conversión del rey y preparó el terreno para la misión de san Agustín.1,5


