Félix de Valois es venerado como santo y como uno de los fundadores de la Orden de la Santísima Trinidad, también llamada Orden Trinitaria. La tradición sitúa su vida entre 1127 y 1212 y su muerte en Cerfroid, en Francia, el 4 de noviembre. La memoria litúrgica actual cae el 4 de noviembre; durante siglos, sin embargo, la celebración de su fiesta tuvo lugar el 20 de noviembre.1,2
El apelativo de Valois recibió distintas explicaciones. Algunos autores posteriores lo relacionaron con la casa real francesa de Valois; otros entendieron que aludía a la región de Valois. La explicación regional aparece como la más prudente en relatos hagiográficos que advierten de la aparición tardía de la conexión dinástica.1,4
La tradición representa a san Félix con un ciervo cuyos cuernos llevan una cruz azul y roja. Este atributo iconográfico evoca los relatos que relacionan el origen de la orden con un signo trinitario asociado a un ciervo; forma parte de la tradición devocional, no de los datos biográficos que cuentan con mayor seguridad histórica.




