Fernando nació en 1198 cerca de Salamanca, hijo de Alfonso IX, rey de León, y de Berenguela, hija de Alfonso III de Castilla y hermana de Blanca, la madre de San Luis IX de Francia1,2. En 1217, su madre, Berenguela, renunció a sus derechos al trono de Castilla en su favor, convirtiéndolo en rey a la edad de dieciocho años1,2.
En 1230, tras la muerte de su padre, Alfonso IX, Fernando también heredó la corona de León. Esta unión de los reinos de Castilla y León no estuvo exenta de conflictos internos, ya que muchos se oponían a la fusión de ambos reinos1,2,3,4. Sin embargo, Fernando logró consolidar esta unión, un evento de gran trascendencia que marcó profundamente la historia de España3,4,5.

