El nombre Flaviano (del latín Flavianus) designa a personas veneradas en diversos calendarios cristianos. La confusión nace porque algunas tradiciones atribuyen rasgos similares a figuras separadas por lugares, fechas y contextos.
En la práctica, «San Flaviano» suele asociarse a una de estas dos líneas hagiográficas:
Flaviano de Constantinopla (siglo V)
Este Flaviano ejerció el ministerio episcopal en la gran sede oriental y quedó ligado a la defensa de la fe ortodoxa sobre las dos naturalezas de Cristo frente a una formulación considerada desviada en su época. Su figura aparece en el relato histórico de los concilios y, además, en la memoria de su persecución final.1,2
Flaviano italiano (siglo IV)
Otra tradición, vinculada a Italia, recuerda a un obispo mártir de fecha temprana, con fiesta en 14 de febrero y atributos iconográficos tradicionales. Esta figura no coincide en biografía con Flaviano de Constantinopla, aunque comparte el nombre y un lugar en el santoral.

