Francisco Antonio Fasani pertenece al elenco de los santos como confesor, y desarrolló su ministerio sacerdotal dentro de la familia franciscana de los Frailes Menores Conventuales (Orden de los Frailes Menores Conventuales, O.F.M. Con.). La tradición eclesial presenta su vida como una respuesta coherente a la «pregunta sobre el amor», que estructura su itinerario espiritual: su santidad no se reduce a actos aislados, sino a una existencia dedicada a corresponder con fidelidad heroica al amor con el que Cristo le sale al encuentro.3
Su celebración litúrgica se vincula a la fecha del 29 de noviembre, y el culto que recibió en la ciudad de Lucera dejó huellas duraderas en el lenguaje popular, donde se extendió el apelativo afectuoso de «Padre Maestro».1,4



