Orígenes familiares y niñez
Francisco nació en Paola, en la región de Calabria, Italia, en 1416, hijo de padres cuya vida estaba marcada por la santidad. Después de varios años de infertilidad, sus padres recurrieron a la intercesión de San Francisco de Asís, y finalmente tuvieron tres hijos, siendo el mayor el futuro santo1.
En la cuna sufrió una inflamación que amenazó la vista de uno de sus ojos; sus padres, cumpliendo otra promesa a San Francisco de Asís, le hicieron pasar un año con el hábito franciscano en un convento, lo que, según la tradición, provocó su curación inmediata1.
Formación franciscana
A los trece años, guiado por una visión de un fraile franciscano, ingresó en el convento franciscano de San Marco, donde aprendió a leer y adoptó una vida de austeridad que, aun sin haber profesado formalmente la regla, superó la observancia de los propios religiosos1,2.
Tras cumplir el año de voto, acompañó a sus padres en una peregrinación a Asís y Roma, retornando a Paola para retirarse a una celda en la finca familiar y, más tarde, a una cueva en la costa, donde vivió en soledad durante aproximadamente seis años, dedicándose a la oración y la mortificación1.

