Orígenes familiares
Francisco nació en Assisi, Umbría, en una familia acomodada; su padre, Pietro Bernardone, era un próspero comerciante de telas y su madre, Pica, provenía de una familia noble de Provenza2. En su infancia recibió una educación elemental de los sacerdotes de San Jorge y, según los relatos, también aprendió de los trovadores, lo que le dio una inclinación a la vida cortesana y al gusto por los lujos2.
Experiencia militar y cautiverio
A los veinte años participó en una campaña militar contra los lombardos, fue hecho prisionero y, tras enfermar gravemente, fue liberado. Este episodio marcó el inicio de una profunda reflexión interior que lo condujo a cuestionar su estilo de vida mundano1.
Conversión y renuncia a las riquezas
De regreso a Assisi, una serie de encuentros —entre ellos el beso de paz al leproso en la iglesia de San Damián y la visión de Cristo en la cruz que le dijo «¡Ve, Francisco, y repara mi Iglesia en ruinas!”— provocaron su conversión definitiva. A partir de entonces abandonó la ropa elegante, entregó sus bienes a los pobres y se dedicó a la vida apostólica de pobreza y penitencia1,3.
