Orígenes y carrera temprana
Gregorio nació alrededor del año 540 en una familia senatorial romana cristiana. Tras una carrera política, llegó a ser praefectus urbi de Roma, pero se retiró a la vida monástica fundando un monasterio en el Monte Celio alrededor del 5743. Fue ordenado diácono por el papa Pelagio II y, poco después, enviado a Constantinopla para solicitar ayuda imperial contra los lombardos3.
Elección como papa
Tras la muerte de Pelagio II en 590, el clero y el pueblo proclamaron a Gregorio como su sucesor; fue consagrado obispo el 3 de septiembre de 5901. Adoptó el título servus servorum Dei («siervo de los siervos de Dios»), reflejando su visión de la dignidad del papado como servicio humilde3.
