San Guillermo de Maleval, también conocido como San Guillermo el Grande, fue un eremita que vivió en el siglo XII1,2. Se cree que era de origen francés y que en su juventud fue soldado, llevando una vida de disipación1.
Conversión y Peregrinaciones
Los primeros relatos definitivos sobre San Guillermo lo presentan como un penitente que emprendió una peregrinación a Roma1,2. Allí, solicitó al Beato Eugenio III que le impusiera una penitencia, y el Papa le encomendó una peregrinación a Jerusalén en el año 11451,2. El santo dedicó ocho años a esta y otras peregrinaciones1.
Vida Eremítica y Fundación de los Gulielmitas
A su regreso a la Toscana alrededor de 1153, San Guillermo buscó la soledad, primero en un bosque cerca de Pisa, luego en Monte Pruno, y finalmente, en septiembre de 1155, en el valle desolado de Stabulum Rodis, conocido más tarde como Maleval, en el territorio de Siena1,2. Inicialmente, su único refugio era una cueva, y durante los primeros cuatro meses, su única compañía fueron los animales salvajes, alimentándose de las hierbas que estos comían1.
En Maleval, se le unió un discípulo llamado Alberto, quien convivió con él hasta su muerte, trece meses después1,2. Fue Alberto quien registró los últimos acontecimientos de la vida de San Guillermo1. Poco antes de su fallecimiento, un médico llamado Renaldo también se unió a ellos1. San Guillermo instruyó a sus discípulos en los caminos de la penitencia y la perfección, enseñándoles de manera más efectiva con su propio ejemplo, un ejemplo tan trascendente que era más para ser admirado que imitado1. Se le atribuyeron los dones de profecía y milagros1.
Después de su muerte, Alberto y Renaldo sepultaron el cuerpo de San Guillermo en el jardín y continuaron viviendo según su regla1. Con el tiempo, otros se unieron a su pequeña comunidad, construyendo una capilla sobre la tumba del fundador y una ermita para sus propias necesidades1. Este fue el origen de los Gulielmitas, o Eremitas de San Guillermo, que se extendieron por Italia, Francia, Flandes y Alemania1. Posteriormente, muchos de ellos se unieron a los frailes ermitaños agustinos1.
San Guillermo de Maleval falleció el 10 de febrero de 1157 y fue beatificado en 12022.
