Infancia y formación
Jean-Claude-Marie Colin creció en un entorno rural de la región de Lyon, en el seno de una familia devota. Desde joven mostró inclinación hacia la vida eclesiástica, realizando sus estudios iniciales en seminarios locales como Saint-Jodard, Alix y Verrières. En 1810, ingresó en el Gran Seminario de San Ireneo en Lyon, donde se formó en teología y espiritualidad durante un período marcado por las turbulencias de la Revolución Francesa y la Restauración borbónica.
Ordenado sacerdote en 1816, Colin comenzó su ministerio como vicario en la parroquia de Cerdon, en la diócesis de Lyon. Su carácter reservado y modesto lo distinguía entre sus pares, pero pronto reveló una profunda visión apostólica. Influido por el renacimiento religioso postrevolucionario, se unió a un grupo de seminaristas que soñaban con revitalizar la fe en Francia mediante una sociedad dedicada a la Virgen María. Aunque no era el más extrovertido del grupo, su liderazgo discreto lo posicionó como el verdadero artífice de esta iniciativa.1
Fundación de la Sociedad de María
La idea de una Sociedad de María surgió en 1816 entre un círculo de seminaristas en Lyon, motivados por la oportunidad de renovar la Iglesia tras la Restauración de 1815. Colin, el más humilde del grupo, asumió la responsabilidad de elaborar reglas provisionales mientras ejercía como sacerdote en Cerdon. Estas normas recibieron el respaldo de obispos influyentes, como Bigex de Pignerol y Bonald de Le Puy, así como del ministro eclesiástico Frayssinous.
Cuando Cerdon pasó a la diócesis de Belley en 1824, Colin obtuvo permiso del obispo Devie para formar un equipo misionero que evangelizara las zonas rurales olvidadas. El grupo creció rápidamente, pero enfrentó oposición del obispo, quien prefería una congregación diocesana. Colin perseveró y, en 1836, el papa Gregorio XVI aprobó la Sociedad de María como instituto religioso con votos simples, respondiendo a la necesidad de misioneros en Oceanía. Ese mismo año, Colin fue elegido superior general, marcando el inicio formal de los Padres Maristas.2
La fundación incluyó ramas paralelas: Colin estableció las Hermanas del Santo Nombre de María en Cerdon, mientras que su compañero Marcellin Champagnat fundó los Hermanos Maristas en Lavalla. Estas iniciativas reflejaban un enfoque integral en la misión, la educación y la vida consagrada, todo bajo la advocación mariana.1,2

