La Iglesia conserva memoria del destino de sus restos. La tradición refiere que su cuerpo quedó en posesión de la familia del duque de Norfolk, y que más tarde pasó a la capilla del Colegio Inglés de Douai, donde permaneció durante décadas. La biografía explica también que el cuerpo sufrió ocultamiento en tiempos de confiscaciones y profanaciones, y que estudiantes retiraron secretamente el ataúd para proteger las reliquias.,
En 1927, un trabajador descubrió el lugar del enterramiento al excavar los cimientos de lo que había sido el colegio. El contenido se identificó y los restos de Southworth regresaron a Inglaterra para reposar en St Edmund’s College, cerca de Ware, ligado al trabajo de formación sacerdotal inspirado en la antigua tradición de Douai.,
A comienzos del siglo XX, el culto se consolidó con el traslado solemne a la Catedral de Westminster, donde los fieles veneran las reliquias en un contexto eclesial asociado a la historia de los mártires ingleses. El relato sitúa ese traslado en torno al año 1930.,