Estudio de los textos antiguos
Tomasi dedicó gran parte de su actividad intelectual a localizar, estudiar y publicar antiguos manuscritos y documentos eclesiásticos. Consultó bibliotecas y archivos y examinó textos relacionados con la liturgia, la disciplina de la Iglesia, la Escritura y los Padres de la Iglesia. Su conocimiento de varias lenguas antiguas -además del griego, estudió, entre otras, el hebreo, el siríaco y el árabe- le permitió trabajar con materiales de distintas tradiciones cristianas y comparar versiones de salmos y libros litúrgicos.
Entre sus publicaciones figuran ediciones de antiguos sacramentarios, salterios, antífonas y textos para la celebración de la misa y el oficio divino. Parte de esos trabajos apareció bajo el nombre de Giuseppe Maria Caro. La Catholic Encyclopedia de 1913 atribuye a Tomasi la publicación de obras como Codices sacramentorum nongentis annis antiquiores, Responsalia et Antiphonaria Rom. Eccl. y Antiqui libri Missarum Rom. Eccl.; también recoge sus estudios sobre los salmos y los escritos de los Padres de la Iglesia.
Su propósito no consistía en introducir novedades por sí mismas. La orientación de sus reformas era recuperar y conservar elementos antiguos que el conocimiento de los documentos permitía comprender mejor. En ese sentido, su labor combinó erudición histórica y preocupación pastoral: el estudio servía a una celebración más consciente y a una transmisión más sólida de la fe. Juan Pablo II relacionó su figura con una renovación litúrgica fiel a la tradición y con la necesidad de evitar que el culto quedara reducido a una práctica exterior.,,
«El culto divino no se agota en una actitud exteriormente ritualista, sino que sabe ver en él una fuente suprema de luz y de energía operativa para toda la jornada del cristiano».
Esta perspectiva expresa un rasgo central de su espiritualidad: la liturgia debía alimentar la vida entera del creyente. Para Tomasi, la oración de la Iglesia, y particularmente la celebración eucarística, no quedaba separada de la conducta cotidiana, sino que ofrecía luz y fuerza para vivir la fe.
Enseñanza y atención pastoral
El trabajo académico de Tomasi convivió con una actividad pastoral directa. Como cardenal, enseñaba el catecismo a niños y a otros fieles en su iglesia titular, San Martino ai Monti. La homilía de canonización recuerda que ofrecía premios a quienes progresaban en la doctrina cristiana y presenta esa enseñanza como una forma concreta de servicio sacerdotal. También promovió el canto gregoriano en su iglesia y atendió a pobres y enfermos.,
Esa combinación de investigación y catequesis ayuda a comprender el alcance de su obra. Tomasi no concibió el saber litúrgico como una actividad desligada del pueblo cristiano: la búsqueda de textos antiguos tenía valor eclesial, mientras que la educación en la fe acercaba la Escritura y el culto a los fieles. Juan Pablo II destacó precisamente la relación entre sus publicaciones eruditas y la formación litúrgica de la gente sencilla.