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San José María Tomasi

[Profile on display] Saint Giuseppe Maria Tomasi - Bishop (cd_saints PK: saint_giuseppe_maria_tomasi)

S. gaetano, ritratto del beato cardinale giuseppe maria tomasi, XVIII sec
Ver información de la imagenSan Gaetano, Florencia. , c. 2013. Original, Sailko, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSan José María Tomasi
CategoríaPersona
Nombre CompletoGiuseppe Maria Tomasi
Cargo EclesiásticoCardenal presbítero
Fecha de Nacimiento1649-09-12
Lugar de NacimientoLicata, Sicilia
Fecha de Muerte1713-01-01
Lugar de MuerteRoma
NacionalidadItaliana
SexoMasculino
Canonización12 de octubre de 1986
Fecha de Beatificación29 de septiembre de 1803
Fecha de Celebración1 de enero
Lugar de SepulturaBasílica teatina de Sant’Andrea della Valle, Roma
Miembro deOrden de Clérigos Regulares Teatinos
ObrasCodices sacramentorum nongentis annis antiquiores, Responsalia et Antiphonaria Rom. Eccl., Antiqui libri Missarum Rom. Eccl.
PadresGiulio Tomasi y Rosalia Traina
Personas relacionadas
  • Clemente XI
  • Juan Pablo II
  • Pío VII
TipoSanto

Tabla de contenido

San José María Tomasi (Licata, Sicilia, 12 de septiembre de 1649-Roma, 1 de enero de 1713) fue un sacerdote teatino, cardenal y estudioso de la liturgia católica. Renunció a una destacada herencia nobiliaria para ingresar en la vida religiosa y dedicó buena parte de su vida a investigar y editar antiguos textos litúrgicos, además de enseñar el catecismo a los niños y atender a los pobres. La Iglesia católica lo canonizó en 1986 y lo considera un referente de la renovación litúrgica fundada en el conocimiento de la tradición.1,2

Orígenes y vocación religiosa

Giuseppe Maria Tomasi nació en Licata, en Sicilia, en el seno de una familia noble. Era el primogénito de Giulio Tomasi y Rosalia Traina, príncipes de Lampedusa y duques de Palma di Montechiaro. Su educación incluyó el estudio de lenguas clásicas y modernas, entre ellas el español, pues su familia lo destinaba a la corte de Madrid y a heredar los títulos y bienes vinculados a su posición. Desde niño, sin embargo, manifestó una inclinación particular hacia la oración, el estudio y el culto divino.1

Tomasi decidió abrazar la vida religiosa y renunció formalmente a sus derechos de primogenitura, al principado y a un importante patrimonio. Ingresó en la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, fundada por san Cayetano de Thiene, y profesó en Palermo el 25 de marzo de 1666. La elección significó abandonar una vida de privilegio para seguir una vocación de pobreza, obediencia y servicio. En la homilía de su canonización, Juan Pablo II presentó esa renuncia como una decisión de preferir las riquezas espirituales y la entrega a Cristo antes que el prestigio y los bienes heredados.1,3

Formación y sacerdocio

Tomasi estudió filosofía en distintas ciudades italianas, entre ellas Mesina, Ferrara, Bolonia y Módena; los cambios de residencia estuvieron relacionados con su salud. Después prosiguió los estudios teológicos en Roma, en la casa teatina de Sant’Andrea della Valle. Su formación se caracterizó por un interés temprano por la liturgia, el canto gregoriano y las lenguas antiguas, especialmente el latín y el griego.1

Fue ordenado sacerdote en Roma en diciembre de 1673 y celebró su primera misa en la iglesia de San Silvestre del Quirinal, entonces vinculada a la casa general de los teatinos. La liturgia no fue para él solo un ámbito de investigación: ocupó un lugar central en su vida sacerdotal y espiritual. Entendía el culto como una expresión de la fe de la Iglesia y como una fuente de formación para la vida cristiana.1,4

Investigación y contribución a la liturgia

Estudio de los textos antiguos

Tomasi dedicó gran parte de su actividad intelectual a localizar, estudiar y publicar antiguos manuscritos y documentos eclesiásticos. Consultó bibliotecas y archivos y examinó textos relacionados con la liturgia, la disciplina de la Iglesia, la Escritura y los Padres de la Iglesia. Su conocimiento de varias lenguas antiguas -además del griego, estudió, entre otras, el hebreo, el siríaco y el árabe- le permitió trabajar con materiales de distintas tradiciones cristianas y comparar versiones de salmos y libros litúrgicos.5

Entre sus publicaciones figuran ediciones de antiguos sacramentarios, salterios, antífonas y textos para la celebración de la misa y el oficio divino. Parte de esos trabajos apareció bajo el nombre de Giuseppe Maria Caro. La Catholic Encyclopedia de 1913 atribuye a Tomasi la publicación de obras como Codices sacramentorum nongentis annis antiquiores, Responsalia et Antiphonaria Rom. Eccl. y Antiqui libri Missarum Rom. Eccl.; también recoge sus estudios sobre los salmos y los escritos de los Padres de la Iglesia.5

Su propósito no consistía en introducir novedades por sí mismas. La orientación de sus reformas era recuperar y conservar elementos antiguos que el conocimiento de los documentos permitía comprender mejor. En ese sentido, su labor combinó erudición histórica y preocupación pastoral: el estudio servía a una celebración más consciente y a una transmisión más sólida de la fe. Juan Pablo II relacionó su figura con una renovación litúrgica fiel a la tradición y con la necesidad de evitar que el culto quedara reducido a una práctica exterior.5,2,4

«El culto divino no se agota en una actitud exteriormente ritualista, sino que sabe ver en él una fuente suprema de luz y de energía operativa para toda la jornada del cristiano».4

Esta perspectiva expresa un rasgo central de su espiritualidad: la liturgia debía alimentar la vida entera del creyente. Para Tomasi, la oración de la Iglesia, y particularmente la celebración eucarística, no quedaba separada de la conducta cotidiana, sino que ofrecía luz y fuerza para vivir la fe.4

Enseñanza y atención pastoral

El trabajo académico de Tomasi convivió con una actividad pastoral directa. Como cardenal, enseñaba el catecismo a niños y a otros fieles en su iglesia titular, San Martino ai Monti. La homilía de canonización recuerda que ofrecía premios a quienes progresaban en la doctrina cristiana y presenta esa enseñanza como una forma concreta de servicio sacerdotal. También promovió el canto gregoriano en su iglesia y atendió a pobres y enfermos.5,6

Esa combinación de investigación y catequesis ayuda a comprender el alcance de su obra. Tomasi no concibió el saber litúrgico como una actividad desligada del pueblo cristiano: la búsqueda de textos antiguos tenía valor eclesial, mientras que la educación en la fe acercaba la Escritura y el culto a los fieles. Juan Pablo II destacó precisamente la relación entre sus publicaciones eruditas y la formación litúrgica de la gente sencilla.6

Servicio en la Iglesia y cardenalato

A lo largo de su vida, Tomasi recibió encargos relacionados con la formación del clero y con distintas instituciones de la Curia romana. El papa Inocencio XII lo nombró examinador de obispos o del clero. Más tarde, Clemente XI lo designó consultor de su orden y de varias congregaciones, entre ellas las dedicadas a los ritos y a las indulgencias. El mismo pontífice lo creó cardenal presbítero de San Martino ai Monti, dignidad que Tomasi aceptó a pesar de su resistencia inicial, motivada por la humildad.5,6

Su nombramiento no puso fin a su dedicación pastoral. Continuó con sus obligaciones eclesiásticas y con la enseñanza del catecismo. Su figura reunió así responsabilidades en el gobierno de la Iglesia, investigación teológica y litúrgica, atención a los necesitados y formación de los fieles.6

Muerte, culto y canonización

Tomasi murió en Roma el 1 de enero de 1713. Clemente XI manifestó públicamente su aprecio por su virtud y doctrina, y la fama de santidad que lo acompañó en vida creció después de su muerte. El proceso para su beatificación comenzó pocos meses más tarde, por deseo del propio pontífice. Pío VII lo beatificó en 1803; la biografía del Dicasterio para las Causas de los Santos da como fecha el 29 de septiembre.7,1

Juan Pablo II lo canonizó el 12 de octubre de 1986, después de aprobar un milagro atribuido a su intercesión. En la homilía de canonización, el papa subrayó la importancia de Tomasi para el culto litúrgico y lo presentó como una ayuda para comprender que la renovación de la liturgia debía conservar su profundidad espiritual y su relación con la tradición de la Iglesia.7,2

La fecha de su celebración litúrgica aparece consignada como el 1 de enero en la síntesis biográfica de su canonización; otra página biográfica del mismo conjunto documental menciona el 3 de enero.1,7 Sus reliquias fueron trasladadas en 1971 a la basílica teatina de Sant’Andrea della Valle, en Roma, donde reciben veneración.7

Legado

San José María Tomasi representa una forma de servicio eclesial que integra la oración, el estudio riguroso y la atención pastoral. Su trabajo contribuyó al conocimiento de antiguos textos litúrgicos y mostró que la investigación histórica podía servir a la vida de la Iglesia. Al mismo tiempo, su labor catequética y su cuidado de los pobres impiden reducir su legado a la erudición: para él, el culto y el conocimiento de la fe debían conducir al servicio de Dios y del prójimo.5,6,4

Su canonización reconoció tanto la santidad de su vida como la relevancia de su testimonio para la liturgia católica. Tomasi defendió una renovación que no dependiera de la novedad, sino de una comprensión más profunda de la tradición y de la capacidad del culto divino para orientar la vida cristiana. Por ello, su figura ocupa un lugar destacado entre los estudiosos católicos de la liturgia y entre los santos teatinos.2,8

Citas y referencias

  1. Resumen biográfico, El Dicasterio para las Causas de los Santos. Giuseppe Maria Tomasi (1649-1713) - Biografía, 1 (1986). 2 3 4 5 6 7
  2. Papa Juan Pablo II. Giuseppe Maria Tomasi (1649-1713) - Homilía, 2 (1986). 2 3 4
  3. Papa Juan Pablo II. Giuseppe Maria Tomasi (1649-1713) - Homilía, 4 (1986).
  4. Papa Juan Pablo II. Giuseppe Maria Tomasi (1649-1713) - Homilía, 5 (1986). 2 3 4 5
  5. Beato Giuseppe Maria Tommasi, Enciclopedia Católica, Beato Giuseppe Maria Tommasi (1913). 2 3 4 5 6
  6. Papa Juan Pablo II. Giuseppe Maria Tomasi (1649-1713) - Homilía, 6 (1986). 2 3 4 5
  7. El Dicasterio para las Causas de los Santos. Giuseppe Maria Tomasi (1649-1713) - Beato y Santo, 1 (1986). 2 3 4
  8. Papa Juan Pablo II. Giuseppe Maria Tomasi (1649-1713) - Homilía, 8 (1986).
Modificado el 23 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.77 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/zfxgp1cfg

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