Orígenes y Linaje
San José nació en la región de Galilea, probablemente en Nazaret, durante el siglo I a.C. Los Evangelios de Mateo y Lucas lo presentan como descendiente del rey David, cumpliendo así las profecías mesiánicas que anunciaban que el Mesías provendría de la casa de David1,2. Se le describe como un tekton, término griego que se traduce comúnmente como carpintero o artesano, un oficio que le proporcionó el sustento para su familia y que Jesús mismo habría aprendido de él1.
Desposorio con María y la Anunciación
El momento más trascendental en la vida de José fue su desposorio con María. Antes de que cohabitaran, María fue hallada encinta por obra del Espíritu Santo. José, siendo un hombre justo y no queriendo difamarla, decidió repudiarla en secreto1. Sin embargo, un ángel del Señor se le apareció en sueños, revelándole que el embarazo de María era de origen divino y que el niño que nacería sería el Salvador, a quien debía poner por nombre Jesús. José, movido por la fe y la obediencia, aceptó la voluntad de Dios y tomó a María por esposa, asumiendo la sagrada responsabilidad de custodiar a la Madre y al Hijo1.
El Nacimiento de Jesús y la Huida a Egipto
José fue el protector y guía de la Sagrada Familia en momentos de gran vulnerabilidad. Viajó con María a Belén para el censo, donde Jesús nació en circunstancias humildes2. Poco después, un nuevo sueño le advirtió del peligro que representaba Herodes, impulsándolo a huir con María y el niño Jesús a Egipto, donde permanecieron hasta la muerte del rey1. Esta huida y el posterior regreso a Nazaret demuestran su pronta obediencia a los mandatos divinos y su papel providencial en la protección del Mesías.
La Vida en Nazaret y la Pérdida en el Templo
De regreso en Nazaret, José continuó su vida como carpintero, proveyendo para su familia y educando a Jesús en la fe y las tradiciones judías2. Los Evangelios mencionan un episodio clave cuando Jesús tenía doce años: durante una peregrinación a Jerusalén, el niño se perdió y fue hallado tres días después en el Templo, conversando con los doctores de la Ley2. Este evento subraya la solicitud de José y María por Jesús y la temprana manifestación de la sabiduría divina del niño.
