El ministerio público de Juan Bautista comenzó en el desierto de Judea, donde apareció proclamando: «Arrepentíos, porque el reino de los cielos ha llegado». Su vestimenta de pelo de camello con un cinto de cuero y su dieta de langostas y miel silvestre reflejaban su vida ascética y su compromiso con su misión. La gente de Jerusalén, de toda Judea y de la región del Jordán acudía a él para ser bautizada en el río Jordán, confesando sus pecados.
El Bautismo de Conversión
Juan bautizaba con agua para la conversión, un rito que buscaba purificar el cuerpo, mientras que el alma ya debía estar limpia de sus impurezas por la justicia. Sin embargo, dejó claro que su bautismo era una preparación para uno mucho más significativo. Advertía a sus oyentes que no debían confiar en sus privilegios nacionales ni en su ascendencia de Abraham, sino en producir frutos dignos de arrepentimiento.
Testimonio de Juan sobre Jesús
Ante la popularidad de su ministerio, algunos comenzaron a considerarlo el Mesías. Sin embargo, Juan Bautista siempre negó ser el Cristo, Elías o el profeta esperado. En cambio, se identificó como «la voz de uno que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas». Declaró que él bautizaba con agua, pero que venía uno más poderoso que él, de quien no era digno de desatar la correa de sus sandalias; Él los bautizaría con el Espíritu Santo y con fuego,.
Un momento crucial de su ministerio fue el bautismo de Jesús en el Jordán. Aunque Juan inicialmente se resistió, Jesús insistió para que se cumpliera toda justicia. Después de bautizar a Jesús, Juan testificó haber visto al Espíritu descender del cielo como una paloma y permanecer sobre Él, reconociéndolo como el Hijo de Dios y el que bautizaría con el Espíritu Santo,. Al día siguiente, al ver a Jesús, exclamó: «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo»,.
Juan Bautista entendió que su misión era disminuir para que Cristo pudiera crecer. Él era el «amigo del esposo» que se regocija al oír la voz del esposo, y su alegría se había cumplido al señalar a Jesús,.