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San Juan Boste

San Juan Boste (Dufton, Westmorland, h. 1544 - Dryburn, Durham, 24 de julio de 1594) fue un sacerdote católico inglés, antiguo profesor de la Universidad de Oxford, que dedicó doce años de ministerio clandestino a los fieles del norte de Inglaterra durante el reinado de Isabel I. Traicionado por un falso amigo, torturado en la Torre de Londres y condenado en Durham por el solo hecho de ser sacerdote, murió ahorcado, destripado y descuartizado. Pablo VI lo canonizó el 25 de octubre de 1970 como uno de los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales. Su vida reúne la fidelidad a la Eucaristía, el celo pastoral en la clandestinidad y el testimonio de quien declaró que su oficio consistía en salvar almas y no en intervenir en asuntos políticos.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSan Juan Boste
CategoríaSanto
Otros nombres
  • Juan Boste
  • gran ciervo del Norte
Descripciónh. 1544
Lugar de NacimientoDufton, Westmorland
Fecha de Muerte24 de julio de 1594
Lugar de MuerteDryburn, Durham
NacionalidadInglesa
SexoMasculino
Cargo EclesialSacerdote misionero
Estado de VidaSacerdote
Fecha de Beatificación15 de diciembre de 1929
Fecha de Canonización25 de octubre de 1970
Fecha de Celebración24 de julio, 25 de octubre, 4 de mayo
Festividad24 de julio
MartirioAhorcado, destripado y descuartizado
OcupaciónSacerdote católico, profesor
Personas relacionadas
  • Pío XI
  • Pablo VI

Tabla de contenido

Contexto histórico: la Inglaterra isabelina

La ruptura religiosa y la legislación contra los sacerdotes

La vida de Juan Boste transcurrió en el periodo posterior al cisma de Enrique VIII, cuando la Corona inglesa asumió el gobierno de la Iglesia en el reino. Isabel I consolidó esa política mediante el Acta de Supremacía y el Acta de Uniformidad de 1559, que obligaban a los súbditos a reconocer a la reina como gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra y a asistir al culto oficial.

La situación se endureció en 1570, cuando san Pío V publicó la bula Regnans in Excelsis y declaró excomulgada a la reina.1 A partir de entonces el poder civil identificó cada vez más al sacerdote católico con un agente al servicio de una potencia extranjera. La legislación posterior castigó con la pena capital a los sacerdotes ordenados en el extranjero que pisaran suelo inglés, y también a quienes los acogieran o los ayudaran. El Acta contra los jesuitas y los sacerdotes de los seminarios, de 1585, convirtió el simple ejercicio del sacerdocio en delito de alta traición.

El norte de Inglaterra

Las regiones septentrionales conservaron con especial arraigo la antigua fe. En 1569 estalló allí la rebelión de los condes del Norte, vinculados a las casas de Neville y Percy, que el gobierno sofocó con represalias muy duras. Tras ese episodio, el norte quedó bajo una vigilancia constante, pero muchas familias de la nobleza y de la pequeña propiedad rural siguieron protegiendo a los sacerdotes y asistiendo a la misa en secreto. En ese territorio, extenso, accidentado y de población dispersa, desarrolló Juan Boste su misión.

Orígenes y formación

Familia y primeros años

Juan Boste nació hacia 1544 en Dufton, en el condado de Westmorland, en el seno de una familia acomodada de terratenientes. Sus padres fueron Nicholas Boste, propietario de tierras en Dufton y Penrith, y Janet Hutton, de Hutton Hall. Su apellido aparece también escrito como Boast. Cursó los primeros estudios en la escuela de gramática de Appleby.

Oxford y la enseñanza

Ingresó en el Queen’s College de Oxford, donde obtuvo los grados de bachiller y de maestro en artes y llegó a ser miembro del claustro del colegio hacia 1572. Después regresó a Appleby como director de la escuela, refundada por la reina Isabel.

Conversión al catolicismo

Boste se había formado en la religión oficial del reino. Hacia 1576 recibió la reconciliación con la Iglesia católica en Brome, en el condado de Suffolk. Esta decisión le obligaba a renunciar a su carrera académica y lo exponía a las penas legales previstas para quienes abrazaban la antigua fe. En 1580 abandonó su plaza en Oxford y cruzó el canal de la Mancha.

El Colegio Inglés de Reims y el sacerdocio

El cardenal Guillermo Allen había fundado en Douai un seminario destinado a preparar sacerdotes para la misión inglesa, trasladado a Reims en 1578. Boste ingresó allí y recibió la ordenación sacerdotal el 4 de marzo de 1581.2

Los alumnos del Colegio Inglés conocían el destino que los esperaba. Cada nuevo sacerdote que regresaba a Inglaterra asumía el riesgo de la cárcel, la tortura y el patíbulo. Boste aceptó esa perspectiva con plena conciencia y pocas semanas después emprendió el viaje de regreso.

La misión en el norte de Inglaterra

El regreso

En abril de 1581 desembarcó en Hartlepool, en la costa del condado de Durham.2 Pasó un tiempo en Anglia Oriental, donde había sido recibido en la Iglesia, y trabajó discretamente en Londres, donde llegó a fingirse criado en la casa de un noble católico, el vizconde Montagu, que cumplía en apariencia con el culto oficial. Después volvió al norte, donde las necesidades pastorales eran mayores.

Un apostolado itinerante

Durante más de diez años, Boste recorrió los condados de Durham, Northumberland, Cumberland, Westmorland y Yorkshire. Celebraba la misa, administraba los sacramentos, confesaba, bautizaba y reconciliaba con la Iglesia a quienes habían cedido a la presión del poder. Su actividad se concentró en torno al castillo de Brancepeth, antigua posesión de los Neville, y en las casas de familias católicas que le ofrecían refugio.

Contaba con la ayuda de laicos fieles. El más conocido es Juan Speed, que lo acompañó con frecuencia de un escondite a otro y que pagó con la vida esa colaboración. Boste también apoyó una red que facilitaba a jóvenes con vocación sacerdotal la travesía hacia los seminarios del continente, desde South Shields.

El «gran ciervo del Norte»

Las autoridades lo buscaron con tenacidad. En enero de 1584 el Consejo Privado ordenó al gobernador de la Marca Occidental que intensificara su persecución, y Enrique Hastings, conde de Huntingdon y presidente del Consejo del Norte, lo llamó el «gran ciervo del Norte». Boste usó nombres falsos, cambió continuamente de residencia, se ocultó en escondrijos construidos en los muros y las chimeneas de las casas, y consiguió eludir a sus perseguidores durante más de una década.

Captura y prisión

La traición de Waterhouses

El 5 de julio de 1593, Boste había celebrado misa en la casa de Guillermo Claxton, en Waterhouses, cerca de Durham, en terrenos que habían pertenecido a los Neville.2 Un antiguo católico llamado Francisco Eglesfield, que había apostatado, se presentó entre los asistentes. Al terminar la celebración le pidió la bendición. El sacerdote se la concedió, y ese gesto sirvió de señal a la milicia que aguardaba en las inmediaciones. Los soldados irrumpieron en la casa y encontraron a Boste oculto tras la chimenea.

Grace Claxton, esposa del dueño de la casa, fue condenada por haber dado cobijo al sacerdote, aunque obtuvo el indulto al descubrirse que estaba embarazada.

La Torre de Londres

Las autoridades lo trasladaron a Londres y lo encerraron en la Torre. Allí lo interrogó bajo tortura Ricardo Topcliffe, el más temido de los cazadores de sacerdotes del reinado, que lo sometió al potro para obtener los nombres de sus protectores. El prisionero soportó los tormentos con serenidad. Los testimonios de la época lo describen firme, alegre y amable incluso en esas circunstancias.2

Juicio y condena en Durham

Boste regresó a Durham para las audiencias de verano de 1594. Allí lo acusaron de traición por su condición de sacerdote ordenado en el extranjero. Negó con firmeza que fuera un traidor. Explicó que su misión consistía en conquistar almas y no en intervenir en asuntos temporales, y que ejercía el sacerdocio sin ninguna pretensión política.3

La absolución de Jorge Swalwell

Durante el proceso ocurrió un episodio de gran hondura pastoral. Jorge Swalwell, un ministro anglicano que se había convertido al catolicismo y que, por miedo, había abjurado, comparecía como acusado. Boste lo alentó a reparar su caída. Swalwell se arrepintió, y el sacerdote lo absolvió públicamente en la sala del tribunal. El mártir ejerció así su ministerio de reconciliación en el lugar en que se dictaba su propia sentencia.

El tribunal condenó a Boste a la pena prevista para los traidores. El texto de la sentencia imponía el ahorcamiento, el destripamiento en vida y el descuartizamiento.

El martirio

La ejecución en Dryburn

El 24 de julio de 1594, Boste fue conducido a Dryburn, en las afueras de Durham, en un lugar que hoy ocupa un colegio católico. Subió a la escalera del patíbulo rezando el Ángelus. Los verdugos lo descolgaron casi de inmediato, cuando aún conservaba la vida, y lo descuartizaron con una crueldad extrema.2

Después de la ejecución, los restos del mártir quedaron expuestos como escarmiento: los verdugos clavaron sus miembros en los muros del castillo de Durham y colocaron su cabeza sobre una pica en el puente de Framwellgate. Una persona desconocida retiró la cabeza durante la noche.

El relato del testigo

Conocemos las circunstancias del juicio y de la muerte gracias a la relación escrita por un testigo ocular, Cristóbal Robinson, también sacerdote, que murió después como mártir en Carlisle. Este relato quedó recogido en la tradición posterior, y Ricardo Challoner lo incorporó a sus Memorias de los sacerdotes misioneros, la gran colección de biografías de los mártires ingleses.3

Los compañeros de martirio

La muerte de Boste forma parte de una serie de ejecuciones en el condado de Durham entre 1594 y 1598. Entre los fieles y sacerdotes que sufrieron el mismo destino figuran:

  • Juan Speed, laico, ahorcado en Durham el 4 de febrero de 1594 por haber acompañado y escoltado al sacerdote.
  • Jorge Swalwell, el antiguo ministro anglicano al que Boste absolvió, ahorcado en Darlington el 26 de julio de 1594.
  • Juan Ingram, sacerdote, ejecutado en Gateshead el 26 de julio de 1594.
  • Cristóbal Robinson, el testigo de su proceso, martirizado en Carlisle.

Todos ellos sufrieron por la misma causa: la fidelidad a la Iglesia católica y el acceso de los fieles a los sacramentos.

Beatificación y canonización

La Iglesia reconoció el martirio de Juan Boste en el siglo XX. Pío XI lo beatificó el 15 de diciembre de 1929, dentro del numeroso grupo de mártires ingleses elevados a los altares ese año.4

El 25 de octubre de 1970, en la basílica de San Pedro, Pablo VI lo incluyó entre los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, un grupo representativo de los cientos de católicos que murieron por la fe entre los siglos XVI y XVII. En la ceremonia, el papa rindió homenaje a hombres que habían unido la fe espiritual con el respeto leal a la soberanía de la sociedad civil, y expresó la esperanza de que su sangre contribuyera a sanar la herida de la división entre los cristianos de Inglaterra y la Iglesia católica.5

Fiesta litúrgica y veneración

La Iglesia celebra la memoria de san Juan Boste en tres fechas distintas:

  • El 24 de julio, aniversario de su martirio.
  • El 25 de octubre, junto con los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales.
  • El 4 de mayo, en la celebración conjunta de todos los mártires ingleses reconocidos por la Iglesia.

En el norte de Inglaterra, los católicos de Durham siguen recordando el lugar de su ejecución y visitan la casa de Waterhouses en la que lo apresaron.

Significado espiritual y legado

Un sacerdote al servicio de las almas

La vida de Boste ilustra la identidad del sacerdote como ministro de la reconciliación y de la Eucaristía. Cada misa que celebraba en una casa rural, cada confesión oída en un escondite y cada bautismo administrado a escondidas sostuvieron la vida sacramental de comunidades privadas de pastores. Su condena nació precisamente de esa actividad: la ley lo castigó por ser sacerdote.

Fe y lealtad civil

El mártir rechazó la acusación de traición y distinguió entre la obediencia debida al poder legítimo en lo temporal y la fidelidad a Dios en lo espiritual. Esa distinción, que Pablo VI recordó en su homilía de canonización, convierte a los mártires ingleses en testigos de la libertad religiosa y de la primacía de la conciencia.

Perdón y misericordia

La absolución de Jorge Swalwell en plena sala de justicia muestra que el celo de Boste se dirigía ante todo a la salvación de las almas. Mientras él mismo esperaba la sentencia de muerte, se preocupó por levantar a un hermano caído. Ese gesto expresa la caridad pastoral de quien se ofrece por los demás hasta el final.

Fortaleza ante la persecución

Su resistencia durante doce años de clandestinidad, la entereza con que soportó el potro y la serenidad con que rezó el Ángelus camino del patíbulo hacen de Juan Boste un modelo de perseverancia cristiana. Los fieles pueden invocarlo para pedir fidelidad en las pruebas y la unidad de todos los cristianos.

Citas y referencias

  1. San Pío V. Bula Regnans in Excelsis (1570).
  2. Venerable John Boste. Enciclopedia Católica, vol. II, John Boste (1907). 2 3 4 5
  3. Richard Challoner. Memorias de los sacerdotes misioneros, John Boste (1741). 2
  4. Pío XI. Beatificación de los mártires ingleses, John Boste (15 de diciembre de 1929).
  5. Pablo VI. Homilía en la canonización de los cuarenta mártires de Inglaterra y Gales, Basílica de San Pedro (25 de octubre de 1970).
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