Infancia y juventud
Juan Grande nació en Montemor Novo, Portugal, de padres profundamente cristianos1. En su juventud sirvió en el ejército del emperador Carlos V y, tras varios episodios de servicio militar, se trasladó a Gibraltar, donde se dedicó a la venta ambulante de imágenes y libros sagrados para ganarse la vida y ayudar a los necesitados2.
Conversión y llamado a la caridad
En 1538, mientras estaba en Granada, asistió a la predicación del beato Juan de Ávila. Conmovido hasta el punto de lanzar sus bienes, romper su pecho y clamar misericordia, fue asistido por el mismo predicador, quien le aconsejó redirigir su penitencia hacia una obra más útil para el prójimo2. Tras una breve estancia en un manicomio, Juan recibió la visión del Niño Jesús, quien le dio el nombre de Juan de Dios y le indicó que su misión estaba en Granada1.
Fundación del primer hospital y obra en Granada
Siguiendo la inspiración divina, alquiló una casa en Granada y la convirtió en un pequeño hospital donde atendía a los enfermos sin cobrar nada. Su dedicación fue tal que pronto la comunidad empezó a aportar alimentos y recursos por su propia voluntad2. El obispo de Tuy, Sebastián Ramírez, le confeccionó un hábito y consolidó el nombre Juan de Dios, que más tarde adoptaría toda la congregación2. Durante diez años dirigió esta obra de caridad, atendiendo a los enfermos, a los huérfanos, a las prostitutas y a los desempleados, siempre con una humildad extraordinaria3.
