La expresión «San Juan en la Puerta Latina» designa, en el contexto romano, una iglesia dedicada a san Juan situada en el área de la Porta Latina. La tradición histórica que recoge Alban Butler indica que existió allí una iglesia de san Juan y que, con el paso del tiempo, sustituyó a una iglesia anterior.1
Ese tipo de denominaciones —por el lugar urbano (una puerta, un barrio, una vía) y por el santo titular— era común en la Roma de los siglos en que se consolidaron los usos litúrgicos y la identificación material de las comunidades cristianas. En este caso, el santo titular al que se vincula la celebración es san Juan Evangelista, como sugiere la propia conexión que la tradición establece con el calendario.1
