Angelo Giuseppe Roncalli nació en Sotto il Monte, un pequeño pueblo cerca de Bérgamo (Italia), en el seno de una familia campesina pobre pero profundamente cristiana. Era el tercero de trece hijos de Giovanni Battista Roncalli y Marianna Mazzola, quienes le inculcaron desde niño valores como la oración familiar, el rosario vespertino y la caridad cotidiana. Su padre era jornalero y su madre tejedora, y la casa familiar era un refugio de fe sencilla, donde la imagen de la Virgen Auxiliadora presidía el hogar.4,3
A los once años ingresó en el seminario menor de Bérgamo, destacando por su piedad más que por sus dotes académicos iniciales. En 1900, fue enviado al Pontificio Seminario Romano de San Apolinare en Roma para completar sus estudios. Allí, bajo la guía de profesores como el futuro papa Pío XII (Achille Ratti), profundizó en la historia eclesiástica y la patrística. Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904 en la iglesia de Santa Maria in Montesanto, en Roma, recibiendo la dispensa por su edad.2,3
Su lema episcopal, «Obedientia et Pax» (Obediencia y Paz), resumiría toda su vida, marcada por una obediencia filial a la Iglesia y una paz interior derivada de la confianza en la Providencia.3

