Infancia y formación en Mallorca
Junípero Serra nació en Petra, en la isla de Mallorca, el 24 de noviembre de 1713, en una familia dedicada a la agricultura. En el bautismo recibió los nombres de Miguel José. Ingresó en la Orden de Frailes Menores el 14 de septiembre de 1730 y tomó el nombre religioso de Junípero, en recuerdo de fray Junípero, uno de los primeros compañeros de san Francisco de Asís.1,4
Destacó pronto por su capacidad intelectual. Antes de recibir la ordenación sacerdotal fue nombrado lector de filosofía. Más tarde obtuvo el doctorado en Teología por la Universidad Luliana de Palma y ocupó allí la cátedra de filosofía escotista, vinculada al pensamiento de Juan Duns Escoto. Al mismo tiempo, ejerció la predicación, actividad que le otorgó una notable fama como predicador.1,4
Llegada a México
En 1749 partió hacia México para incorporarse al Colegio Apostólico de San Fernando, institución franciscana dedicada a la formación de misioneros. Durante el viaje desde Veracruz hasta la capital mexicana realizó parte del trayecto a pie. En ese recorrido sufrió una lesión en una pierna que le causó dolores durante el resto de su vida. A pesar de la enfermedad, continuó caminando siempre que las circunstancias lo permitieron.1,2
Poco después recibió el encargo de trabajar en las misiones de la Sierra Gorda, al norte de Querétaro. Allí permaneció nueve años, ejerció durante un periodo como superior, aprendió la lengua de los indígenas pames y tradujo el catecismo a ese idioma. Su labor combinó la predicación cristiana con la organización de las comunidades y la enseñanza de actividades agrícolas.1,4
Tras regresar a México, alcanzó renombre como predicador de misiones populares. Su predicación penitencial incluía prácticas ascéticas muy rigurosas, habituales en ciertos ambientes misioneros de su época. Estas manifestaciones expresaban su intensa conciencia del pecado y de la necesidad de conversión, aunque pertenecen a una sensibilidad espiritual propia del siglo XVIII.1




