San Leandro nació alrededor del año 534 d.C. en Cartagena, en el seno de una distinguida familia romana1. Su padre, Severiano, pudo haber sido duque o gobernador de Cartagena, aunque San Isidoro simplemente lo describe como ciudadano de la ciudad2,1. La familia de Leandro era notable por su piedad e intelecto, y emigraron a Sevilla alrededor del año 554 d.C.1.
Leandro fue el mayor de cuatro hermanos que alcanzaron la santidad y la prominencia eclesiástica. Sus hermanos fueron San Isidoro, quien le sucedería como obispo de Sevilla, y San Fulgencio, obispo de Écija2,1,3. Su hermana, Santa Florentina, fue una monja que llegó a dirigir numerosos conventos4,1,5. Existe una tradición, aunque no confirmada, de que otra hermana, Teodosia, se casó con el rey visigodo Leovigildo1.
Desde joven, Leandro mostró una notable elocuencia y una personalidad cautivadora2. Se hizo monje benedictino en Sevilla, dedicando tres años a la devoción y el estudio2,1.

