Los orígenes exactos de León no están completamente documentados, aunque se cree que nació en Toscana y que su padre se llamaba Quintiano1. Pasó sus primeros años en Roma, ciudad a la que siempre se refirió como su «patria»2. Se unió al clero romano y sirvió como diácono bajo los Papas Celestino I (422-432) y Sixto III (432-440)3,1. Durante este período, ya era una figura influyente, reconocido por su sabiduría teológica y su capacidad de mediación2. San Cirilo de Alejandría le escribió directamente, y Casiano le dedicó su obra «De Incarnatione Domini contra Nestorium»3,1.
En el año 440, su reputación era tal que la emperatriz Gala Placidia lo envió a la Galia para resolver una disputa entre dos generales imperiales, Aecio y Albino, que amenazaba con dejar la región vulnerable a los bárbaros3,4. Mientras estaba en esta misión de paz, el Papa Sixto III falleció. Una delegación fue enviada a la Galia para anunciarle su elección al trono de San Pedro3,4. León fue consagrado Papa el 29 de septiembre de 440, marcando el inicio de un pontificado de más de 21 años4.

