Razón teológica y método pastoral
La figura de San Leonardo quedó estrechamente unida a la devoción del Vía Crucis. Las biografías resaltan que el santo pensó con frecuencia en el misterio del suplicio de la Cruz y convirtió la contemplación de la Pasión en el centro práctico de su predicación penitencial.,,
Su método incluía una pedagogía espiritual clara: el Vía Crucis ayudaba a que la fe se tradujera en conversión, reparación interior y obediencia a la gracia. Leonardo predicó continuamente esta devoción y la integró como elemento estable en numerosas misiones.,
Difusión de las estaciones
En el desarrollo de su actividad, Leonardo impulsó de manera notable la construcción o implantación de estaciones del Vía Crucis. La tradición biográfica afirma que instaló 571 estaciones en diversos lugares de Italia.,
Esta cifra expresa una estrategia pastoral coherente: la piedad no debía quedarse en palabras, sino traducirse en lugares concretos de oración y en un ritmo estable de contemplación del misterio pascual.,
El Coliseo de Roma en el Año Santo de 1750
En el Año Santo de 1750, Benedicto XIV autorizó a Leonardo a erigir estaciones en el Coliseo. La biografía recoge que en ese contexto se instalaron 14 pequeñas capillas o «edículos» y una gran cruz en el área del anfiteatro, con la participación de multitudes atentas.,,
La ceremonia del Coliseo se convirtió en un signo de alto valor: el santo no solo predicaba en el corazón de Roma; también colocaba el misterio de la Cruz en un espacio cargado de historia humana, para que la oración cristiana transformara la memoria del lugar en contemplación de Cristo.,