El nombre Lobo procede del latín Lupus, término que significa «lobo». En francés aparece como Loup. La forma castellana «san Lobo» designa principalmente a Lobo, obispo de Troyes, y no debe confundirse con otros santos de nombre semejante.
Entre las figuras homónimas destacan:
- San Lobo de Sens, obispo del siglo VII, cuya memoria pertenece a una tradición hagiográfica distinta.
- San Juan el Enano, también llamado Juan Colobos o Juan el Pequeño, asceta egipcio del siglo V. El sobrenombre «Lobo» no corresponde a este monje, aunque algunas traducciones o repertorios pueden producir confusiones onomásticas.
- Lupo Servato, abad de Ferrières y escritor benedictino del siglo IX, personaje histórico diferente de Lobo de Troyes.1


