Ludolfo fue canónigo regular de la Orden de Prémontré, también conocida como orden premonstratense o norbertina. La diócesis de Ratzeburgo, situada en el norte de la actual Alemania, pertenecía a la provincia eclesiástica de Hamburgo. Desde sus primeros tiempos, varios de sus obispos procedieron de la comunidad premonstratense vinculada a la catedral.2,3
La sede episcopal de Ratzeburgo había recuperado su organización en el siglo XII, durante la expansión de las estructuras eclesiásticas en territorios eslavos. En 1236, el emperador Federico II concedió al obispo Pedro jurisdicción temporal sobre el territorio de Bütin y varias localidades; los obispos posteriores conservaron esos derechos frente a los intentos de los duques de Sajonia-Lauenburgo de arrebatárselos. Este trasfondo ayuda a entender que los conflictos de Ludolfo no afectaban solo a cuestiones personales: también estaban en juego la autonomía eclesiástica y los derechos de la sede episcopal.3




