Origen, educación y llamada al sacerdocio
Luis María Grignión nació en Montfort-la-Cane el 31 de enero de 1673 en el seno de una familia profundamente cristiana. El bautismo tuvo lugar al día siguiente. A los doce años, Luis María estudió en el colegio jesuita de San Tomás Becket, en Rennes, y luego continuó su formación en París, donde cursó teología y se encaminó hacia el sacerdocio.1
El itinerario vocacional incluyó dificultades económicas. El joven aspirante al sacerdocio no consiguió de inmediato entrar en el seminario de San Sulpicio; después de esa espera, ingresó en instituciones formativas más austeras hasta completar su preparación.1,4
El 5 de julio de 1700, día de Pentecostés, Luis María fue ordenado sacerdote. Los testigos describen una vida interior intensa unida a una energía apostólica constante.1,4
Hospitalidad, pobreza y primer compromiso apostólico
Luis María dirigió su caridad hacia los enfermos y los pobres. Trabajó como capellán del hospital de Poitiers y se granjeó el afecto de los asistidos por su celo y entrega. Su reforma pastoral molestó a algunos sacerdotes, y el obispo acabó separándolo del cargo.1,4
Durante esa etapa, Luis María reunió un núcleo femenino para responder a necesidades concretas en la asistencia hospitalaria y la educación de las muchachas pobres: así nació el germen que más tarde se reconocería como Hijas de la Sabiduría.1
Además, desde el tiempo de su formación, Luis María encauzó a jóvenes para servir a los necesitados durante las vacaciones y para leer con ellos libros edificantes. También practicó un camino de pobreza personal: caminó hasta París, entregó dinero a los pobres, cambió ropa con ellos y asumió vivir de la limosna.4


