Nacimiento e infancia
San Luis nació el 25 de abril de 1214 en Poissy, cerca de París, como hijo primogénito del rey Luis VIII y de la reina Blanca de Castilla, hija del rey Alfonso IX de Castilla y de Leonor de Inglaterra. Su educación estuvo marcada por la profunda fe cristiana de su madre, quien le inculcó desde niño el horror al pecado mortal. Blanca solía decirle: «Te quiero, hijo mío, tanto como una madre puede querer a su hijo; pero preferiría verte muerto a mis pies que culpable de un pecado mortal». Esta enseñanza forjó su carácter, haciendo de él un rey que priorizaba la virtud sobre el poder terrenal.1,2,4
A los ocho años, tras la muerte de su abuelo Felipe II Augusto, su padre ascendió al trono, pero Luis VIII falleció en 1226, cuando Luis tenía solo doce años. Blanca de Castilla asumió la regencia, enfrentando rebeliones de nobles ambiciosos. Con astucia y valor, la reina sofocó las revueltas, asegurando la estabilidad del reino hasta la mayoría de edad de su hijo.1,3
Matrimonio y familia
En 1234, a los diecinueve años, Luis se casó con Margarita de Provenza, hija mayor del conde Raimundo Berenguer IV. El matrimonio fue feliz y fructífero, con once hijos: cinco varones y seis mujeres, de cuyos descendientes surgieron reyes de Francia hasta la Revolución Francesa. Margarita compartió las virtudes de su esposo, aunque Blanca de Castilla mostró celos iniciales hacia su nuera.2,4
