Magno pertenecía a la familia gobernante de las Orcadas. Era hijo de Erling y hermano de Erlend. Durante la segunda mitad del siglo XI, las islas estaban gobernadas por los hermanos Pablo y Erling, cuyos habitantes profesaban el cristianismo, aunque la práctica religiosa no siempre alcanzaba la misma profundidad.1
Las Orcadas formaban parte del ámbito político noruego, pero sus condes disfrutaban de una considerable autonomía. Kirkwall constituía el principal centro político y religioso del archipiélago, que mantenía estrechas relaciones con Noruega, las islas Hébridas y la costa septentrional de Escocia. La diócesis de las Orcadas quedó vinculada inicialmente a la provincia eclesiástica de Nidaros, en Noruega.2
En aquel tiempo, la cristianización de las islas todavía era relativamente reciente. La actividad misionera de los monjes de Iona había comenzado en una época temprana, aunque resulta difícil determinar con precisión la identidad de los primeros evangelizadores. El cristianismo alcanzó una posición predominante bajo el reinado de Olaf Tryggvason, mientras que los colonos nórdicos anteriores habían conservado tradiciones paganas.2


