Orígenes y relación con Pedro
Según la tradición patrística, Marcos fue discípulo y intérprete de San Pedro. Papías, citado por Eusebio, relata que Pedro «le pidió que escribiera lo que había escuchado» y que aprobó el texto antes de su difusión3. San Jerónimo confirma que Marcos redactó el Evangelio a petición de la comunidad romana, basándose en la enseñanza petrina4. En la primera carta de Pedro a los cristianos de Asia Menor, el apóstol se refiere a él como «mi hijo», indicando una estrecha relación espiritual y posiblemente familiar3.
Predicación en Egipto y fundación de la Iglesia de Alejandría
Tras su labor en Roma, Marcos viajó a Egipto, donde fundó la comunidad cristiana de Alejandría, considerada la primera iglesia fuera de la tierra de los judíos. El propio Eusebio menciona que allí «anunció a Cristo» y estableció una comunidad ejemplar en doctrina y vida continentes4. Esta misión marcó el inicio de la tradición cristiana en el norte de África.
Martirio y muerte
La tradición relata que Marcos fue martirizado en Alejandría, arrastrado por las calles mientras sufría persecuciones bajo Nerón, aunque la evidencia histórica más temprana no menciona su muerte violenta hasta el siglo IV1. El Martyrologio Romano describe su sufrimiento, la visita de un ángel en la cárcel y su muerte en el octavo año del reinado de Nerón5. La falta de fuentes tempranas no invalida la tradición posterior, que ha sido aceptada por la Iglesia.

