Primeros años y testimonio de Cristo
Matías había sido testigo de la vida pública de Jesús desde su bautismo por Juan hasta la Ascensión, tal como se menciona en el relato de los Hechos de los Apóstoles — «uno de los hombres que nos acompañó durante todo el tiempo que el Señor Jesús estuvo entre nosotros» — y había permanecido fiel hasta el final1. Esta condición de haber sido testigo de la resurrección era el requisito esencial para ocupar el lugar vacante de Judas2.
La elección en el Cenáculo
Tras la Ascensión, los discípulos, guiados por Pedro, decidieron elegir a un nuevo apóstol. Se propusieron dos candidatos: José llamado Barsabás (también llamado Justo) y Matías. Después de la oración y la imposición de manos, se echó suertes y el sorteo recayó sobre Matías, quien fue «agregado a los once apóstoles»1. Este acto subraya la dependencia de la Iglesia del Espíritu Santo en la toma de decisiones comunitarias2.
