La decisión de elegir un lugar y formar una comunidad
Cuando el papa Callisto II ya ocupaba la sede pontificia, los proyectos de reforma de Norberto tomaron una forma institucional. En torno a 1120, Bartolomeo, obispo de Laón, ofreció a Norberto diversas posibilidades para asentarse. Norberto eligió una valle aislado y con rasgos difíciles, en el bosque de Coucy, con forma de cruz, cerca de Laón: Prémontré.
El inicio contempló un pequeño grupo de discípulos. La tradición biográfica menciona a los primeros seguidores (incluidos Hugh de Fosses, Evermode, Antony de Nivelles y estudiantes vinculados a Anselmo), y describe una vida austera: al principio habitaron cabañas de madera y barro dispuestas como un campamento alrededor de la capilla de san Juan Bautista.
Profesión según la regla de san Agustín
Los canónigos regulares de Prémontré no nacieron como una ruptura sin raíces, sino como una reforma de vida apostólica en continuidad con estructuras eclesiales previas. La comunidad adoptó un marco espiritual con base en la regla de san Agustín. Los religiosos hicieron la profesión canónica en el día de Navidad de 1121.,
Los fines espirituales del instituto norbertino
La espiritualidad premonstratense organizó su vida en varios fines concretos, que explican por qué el movimiento unió contemplación y misión:
- Laudes de Dios en el coro (Laus Dei in choro): el canto y la liturgia como núcleo de la vida.
- Celo por la salvación de las almas (Zelus animarum): la comunidad orienta su vida a la evangelización y al cuidado pastoral.
- Espíritu de penitencia habitual (Spiritus jugis poenitentiae): la conversión se traduce en prácticas constantes.
- Culto eucarístico (Cultus Eucharisticus): la Eucaristía sostiene la identidad espiritual y apostólica.
- Culto mariano, con un acento especial en la Inmaculada Concepción (Cultus Marianus).
Este equilibrio -coro y misión, penitencia y sacramentos, contemplación y predicación- constituye la huella más reconocible del legado de Norberto.
Expansión y confirmación eclesial
La rápida expansión de los canónigos regulares situó nuevas casas en diversos territorios europeos durante los primeros años. El proceso buscó también una aprobación estable por parte de la autoridad pontificia. Norberto viajó a Roma en 1125 y obtuvo la confirmación por el papa Honorio II; el documento de confirmación lleva fecha del 27 de febrero de 1126.,
A lo largo de su vida, Norberto impulsó la creación de nuevas fundaciones y permitió afiliaciones que reforzaron la continuidad del carisma.